OPINIÓN: FIDEL CASTRO, UNA CITA CON LA HISTORIA

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La nueva era de las relaciones Estados Unidos-Cuba será reversible ante la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca y delante de los oídos sordos de Raúl Castro al hablar de democracia.

Mucho se ha dicho sobre Fidel Castro: caudillo todopoderoso, vencedor de la tutela imperialista, referente de la izquierda latinoamericana, maestro de la teoría conspirativa, símbolo de la resistencia anticolonialista y líder mesiánico y omnipresente; todas ellas particularidades del héroe y verdugo que marcó el trajinar del siglo XX.

Un personaje de alto calibre que levantó pasiones y odios, simpatías y antipatías, partidarios y detractores, así como aborrecimientos y esperanza.

Fidel Castro fue el monstruo de 1,000 cabezas que supo influenciar de manera extendida el mundo. El peso de la ideología y narrativa le dieron un espacio en la geopolítica global y en la matemática entre potencias… continuar leyendo

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OPINIÓN: CHINA, EL GANADOR DE LA POSIBLE SALIDA DE EU DEL ACUERDO DE PARÍS

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Aún cuando el Acuerdo de París ya entró en vigor, el triunfo de Donald Trump en EU ha generado caras largas y preocupadas en la comunidad climática multilateral.

El Acuerdo de París —considerado el primer acuerdo universal sobre el clima— puede quedar en vilo ante la victoria de Donald Trump en EU y sus deseos de revertir el nuevo estandarte sobre la diplomacia verde que entrelazó Barack Obama con la comunidad internacional. Un posible retiro de este acuerdo sería un acto regresivo para la salud climática del planeta, pese a la ratificación parlamentaria de más de 110 países del mundo.

Cabe recordar que la Unión Americana acumula el 40% de la deuda ambiental del mundo, según lo establece un estudio de Nature Climate Change y que Donald Trump pudiera aumentar las emisiones de dióxido de carbono en 3,400 millones de toneladas en los próximos ocho años, frente al compromiso de Barack Obama de reducir la contribución de EU a los gases de efecto invernadero (GEI) en un 30% al año 2025, una advertencia del Lux Research, una firma de consultoría que se dedica a la inteligencia de tecnologías alternativas… continuar leyendo

OPINIÓN: EL NUEVO MAPA POLÍTICO SUDAMERICANO, OTRO ENREDO PARA EL MERCOSUR

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En medio de la crisis en Brasil y la oposición a una presidencia venezolana, el Mercosur busca un nuevo rumbo ante su pérdida de vitalidad.

Mientras que el presidente de Brasil, Michel Temer, enfila todas sus energías para participar en la Cumbre del G20 en China, después de haber conspirado junto con la derecha conservadora para despojar de su cargo constitucional a una presidenta que fue electa democráticamente por 54 millones de votantes en la segunda vuelta electoral del 2014, la política exterior del gigante sudamericano se ha puesto en cuestión.

Su arribo como presidente en plenas funciones lo hará acercarse más hacia Estados Unidos y la Unión Europea (UE) y concretizar su alejamiento de los países de la Alianza Bolivariana (ALBA), al tiempo de actualizar el Mercosur… continuar leyendo

UNA MIRADA AL MUNDO DEL FUTURO

Entrevista a Jerome C. Glenn, fundador y Presidente de The Millenium Project

 

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El mundo atraviesa una serie de cambios que obligan a pensar en prospectiva los retos venideros. Tal es el caso de Jerome C. Glenn quien, con más de 35 años de experiencia en la investigación sobre futuros, ha dirigido el Millenium Project, una red de pensamiento mundial y participativo que conecta a cincuenta nodos alrededor del mundo, a propósito de mejorar el pensamiento sobre el futuro, acumular sabiduría y optimizar la toma de decisiones del presente. Durante una visita a México en la que participó en el evento “Prospectiva del Mundo-México 2015: La Carta de los Deberes Humanos”, organizado por el Capítulo Mexicano de la Sociedad Mundial del Futuro y la Universidad Autónoma Metropolitana, Glenn se entrevistó con Rina Mussali para dialogar sobre las perspectivas futuras de la humanidad. Foreign Affairs Latinoamérica agradece al Canal del Congreso permitir el uso del contenido de la presente entrevista para ser publicada. Sígalo en Twitter en @JeromeCGlenn..

Rina Mussali – Considerando tu amplia experiencia sobre los estudios del futuro, ¿cuál será la próxima revolución en la historia de la humanidad?

Jerome C. Glenn – Considero que habrá demasiadas transformaciones. Una de ellas es que podremos tener inteligencia artificial y, en su momento, todos nuestros sistemas y productos alrededor del mundo le permitirán al trabajo humano y sus usos automatizarse para liberar el pensamiento y propiciar la evolución humana. Los historiadores occidentales nos enseñaron que la filosofía surgió por medio de las castas sacerdotales del antiguo Egipto, hace más de 2000 años, y llegaron a la conclusión de que tenían la habilidad y el tiempo para pensar en nuevas cosas. En el pasado eso no era posible para mucha gente. En un futuro, tal vez lo sea.

La inteligencia artificial y otras tecnologías se integrarán alrededor del mundo lo suficiente como para que sus usos en la agricultura, en la industria y en los sistemas de información se repliquen en nuevas formas sin el involucramiento del ser humano. Imagínense la idea de que estas plataformas conduzcan nuestros automóviles, emitan diagnósticos y que incluso un sistema informático Watson derrote a todos los participantes en un concurso de trivia. Esperemos que lleguen a ser exitosos para que las personas sean los suficientemente libres para crear nuevas civilizaciones y cambios sustantivos para 2050.

RM – Todo ello conllevará a una revolución en el mercado laboral. ¿Cuáles son tus predicciones sobre el futuro del trabajo?

JCG – Será irregular porque el mundo es complejo. Una forma sencilla de comprenderlo es recordar el modo en que se propagó el Internet, que empezó con velocidades y magnitudes homogéneas y posteriormente estas se diversificaron. La idea de automatizar las tecnologías será muy similar e irregular: habrá unos países que podrán avanzar más rápidamente que otros en este campo y deberán crear una especie de garantía para el ingreso económico de sus ciudadanos.

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¿Podemos hacer del nuevo crecimiento una forma con la que tengamos un ingreso base? Construir un Internet más vivo con nuevas formas que permitan explorar las capacidades y desarrollar la creatividad, así como encontrar redes y mercados laborales alrededor del mundo, podría ayudarnos a liberar al máximo el potencial humano. Tendríamos algo que se conoce como una actualización automática de la economía, pues seríamos capaces de hacer nuestra vida sin involucrar a nuestra propia mente.

RM¿Consideras que la robótica le dará forma a la sociedad del siglo XXI?

JCGLa agenda mundial es muy grande. La robótica en cooperación con la inteligencia artificial, las nuevas ciencias de materiales y la química computacional, entre otras, ciertamente tendrán un gran impacto para el estudio.

Básicamente la mayoría están de acuerdo en que todo lo que pueda ser automatizado, lo sea eventualmente. No todo al mismo tiempo, sino irregularmente como lo fue el Internet; quizá lo que se está replicando ya no lo esté en el 2050. 

RM – Los cambios mundiales en los patrones de mortalidad, fecundidad y una clase media en ascenso tienen consecuencias para la formulación de políticas públicas. ¿Cuáles serán las tendencias futuras en torno a la demografía mundial?

JCG – El modelo actual, tal y como lo demuestran los beneficios del retiro a corta edad, no es sostenible. Tenemos un par de razones que sustentan este argumento, como el hecho de que hemos investigado y aprendido bastante sobre el proceso de envejecimiento en el ADN lo cual nos permitirá vivir de manera saludable por más tiempo a través de la creación de microsondas electrónicas (microprobes) que limpien la placa en el cerebro para que no envejezca. Esto es muy importante porque, si tienes a los adultos mayores envejeciendo aún más, el sistema sanitario junto con los beneficios sociales terminará por matar a la economía. Sin embargo, si tienes a gente viviendo más y de manera saludable física y mentalmente, entonces se vuelven un activo para el futuro.

Por otro lado, hay que analizar la enorme demanda alimenticia y energética que estos cambios pueden generar. Es interesante que, pese a que obtenemos la mayoría de nuestros alimentos del agua, ahora es posible producir carne sin la necesidad de los animales, lo que reduce nuestro consumo de agua y de energía. Si bien es un proceso altamente costoso, eventualmente se hará una producción en masa. En lo que se refiere a la agricultura, en Bangladesh y en ciertos lugares de la India, debido al incremento en los niveles del agua en la costa, fue necesario buscar alternativas para el desafío que representa la alta salinidad. Esto abre una nueva área de oportunidad en el campo que nos permitirá pasar a formar parte de la agricultura de agua salada.

RM – Dentro de las tendencias observadas hemos atestiguado una disminución en los niveles de pobreza en el mundo, pero la brecha entre ricos y pobres es cada vez mayor. ¿Qué se hará para reducir la desigualdad?

JCG – Para los grandes problemas nunca hay una solución simple, estos involucran muchas variables y países. Podemos encontrar un flujo de caja plausible en el que se pudieran detallar una renta básica, entonces mucha gente podría tener el ingreso base necesario.

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Por otro lado encontramos la tendencia en la que personajes como Bill Gates o Warren Buffet dicen: “todos ustedes billonarios júntense y compartan la mitad de su dinero con el mundo”. Ellos saben que es un problema serio, se ha repensado simultáneamente en cómo involucrar a un gran número de personas en nuevas formas de trabajo y no sólo de un empleo.

RM – Respecto a la agenda de seguridad internacional, ¿el ciberespacio puede ser el nuevo sitio donde se desarrollen las próximas guerras?

JCG – Lo es ahora, pues son bastantes los ciberataques que suceden en todo momento. Sin embargo, aún no se ha tomado una definición de qué constituye una “ciberguerra”. ¿Cuántos ciberataques se pueden producir al momento para crear una guerra y cómo se combate? La razón por la que no se escucha nada acerca de esto es porque no se sabe qué hacer al respecto.

Pese a que al crear o averiguar otras formas cibernéticas que detengan estos ataques nos permitirá contenerlos por un tiempo, pronto nos veremos amenazados por otros tantos que quizá eran el ataque principal. Es muy probable que se empiece una carrera al respecto y debemos crear acuerdos internacionales en la materia, pues no contamos con ninguno.

RM – ¿Las nuevas guerras mundiales serán en el espacio?

JCG – Espero que no porque la tierra pierde. Solo hay que ver la geometría del planeta con respecto a los ataques, estos tendrían la mejor posición en todo momento, así que mejor no nos hagamos una imagen al respecto. De hecho tenemos un libro sobre el tema escrito en la década de 1970 en el cual argumentamos que el conflicto —dada la tendencia en la historia mundial— puede ser inevitable, así que una de las maneras para prevenirlo es permitir que la gente pueda habitar eventualmente en el espacio sin que exista una colonia estadounidense o de algún otro país.

Esto es algo que se tiene que pensar con mucho cuidado. Por fortuna, contamos con el tiempo suficiente para pensar si es posible adaptarnos a una independencia más allá de la atmósfera terrestre, pues esto no va suceder de la noche a la mañana. Sin embargo, pese a que lo anterior puede ser benéfico, seguir pensando en adentrarse en la “comunidad espacial de la Tierra” será un problema.

RM – Existen diversas amenazas a la seguridad internacional en el siglo XXI. ¿Cuál es tu lectura sobre el terrorismo considerando que el número de incidentes se ha incrementado en los últimos 20 años? 

JCG – Es algo que preocupa y debemos pensar de forma prospectiva. Si bien es algo que todavía no sucede, hay un consenso en torno a que dentro de 20 o 25 años pueda ser posible para un individuo que actúe por su cuenta fabricar y portar un arma de destrucción masiva. Por este motivo, debemos empezar a actuar para evitarlo.

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Hay tres elementos para poder prevenir la irrupción este tipo de actores. El primero se refiere a la parte técnica, pues deben existir nuevas clasificaciones hechas por los gobiernos. En segundo lugar, es necesario obtener un diagnóstico más sofisticado en diversos medios masivos como las redes sociales para identificar previamente a los sujetos proclives a actuar de este modo. Finalmente, se debe de hacerle saber a la población si alguien amenaza con llevar a cabo un ataque de esta naturaleza.

Otro problema es que uno o dos países podrán estar haciendo las cosas bien, pero puede que un tercero con el que comparten frontera no lo esté haciendo. Por este motivo debemos trabajar en programas alrededor del mundo de 25 a 30 años, con los que podamos instruir a la gente sobre el peligro que representa tener armamento cada vez más poderoso al alcance de cualquier individuo.

RM – Frente a una democracia en ascenso por el mundo hemos atestiguado la vulnerabilidad y debilidad de numerosos Estados. ¿Cómo podemos reforzar la gobernanza para el futuro?

JCG – Los modelos antiguos de gobernanza nos heredaron una estructura piramidal desde el rey hasta los vasallos, que poco a poco está desapareciendo. Ahora existen redes que se intersectan transversalmente unas con otras para crear su propio poder de la información.

Pese a que los gobiernos tienen reglas y comportamientos que pretenden ser establecidos por los organismos internacionales como estándares mundiales, cualquiera de nosotros puede hacer una propuesta. En este sentido, contamos con procesos participativos, gobernanza y parámetros que pretenden establecer las reglas.

Aunque todavía existen reyes y reinas en el mundo, los nuevos sistemas están favoreciendo una mayor interacción de grupos de personas. Con una mayor participación ciudadana se están organizando nuevas formas de gobierno, por lo que la democracia se convertirá en un sistema muy complejo, pero más plural y más participativo.

RM – El descontento social es un ingrediente que crece en la democracia global. ¿Las sociedades ya no están tolerando el abuso del poder? 

JCG.- Hay tantas razones para estar enojados y es difícil dar una respuesta para cada caso. Pero los invito a que consulten nuestro sitio web millenium-project.org en donde podrán revisar los 15 retos globales que dan cabida con mayor profundidad a cada una de estas acciones.

Si las tendencias continúan, se acrecentará el descontento social; pero no forzosamente debe ser de esta manera. La apertura con la que contamos hoy no existía hace 50 años. Así que no es inusual que la gente pase de ser un bebé —hablando metafóricamente—recibiendo órdenes de un dictador, a la adolescencia, en la que se desarrolla esta “rebeldía”. Debemos transitar por la adolescencia para alcanzar la madurez de un grupo de más de 7000 millones de personas en el mundo.

RM – ¿El cambio climático pudiera ser una fuerza motora de la inestabilidad política del futuro?

JCG – China y Estados Unidos, como primeras economías mundiales y principales contaminadores, deben poner el ejemplo para el resto de los países. Espero que los pasos preliminares que están realizando prosperen y que la comunidad internacional les solicite abordar seriamente el problema. Lo que podría marcar la diferencia es establecer un propósito claro, como lo fue el llegar a la luna, y crear un sistema de investigación e implementación que reduzca las emisiones de gases de efecto invernadero por debajo de los 3.5 grados centígrados, pese a que algunas voces señalan que no es posible.

En el pasado muchos creyeron improbable la llegada del hombre a la luna, ahora nosotros contamos con diversas respuestas relacionadas con el medio ambiente, pero nos falta construir una estrategia mundial coherente que nos permita evitar rebasar una temperatura de 3.5 grados centígrados. Los niveles de 4.5 grados centígrados ya no son sostenibles.

RINA MUSSALI GALANTE es internacionalista por la Universidad Iberoamericana y cuenta con un posgrado en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente es analista y conductora de las series “Vértice Internacional” y “2015: Elecciones en el Mundo”, programas únicos en México de asuntos globales que transmite el Canal del Congreso de México. Sígala en Twitter en @RinaMussali.

 


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RENOVARSE O MORIR

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RINA MUSSALI GALANTE es internacionalista por la Universidad Iberoamericana y cuenta con un posgrado en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente es analista y conductora de las series “Vértice Internacional” y “2015: Elecciones en el Mundo”, programas únicos en México de asuntos globales que transmite el Canal del Congreso de México. Sígala en Twitter en @RinaMussali.

Texto extraído de la página web de la revista Foreign Affairs Latinoamérica, disponible en:  http://revistafal.com/renovarse-o-morir/

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CUBA Y LOS DISTINTOS ESCENARIOS LATINOAMERICANOS

Entrevista a Carlos Alberto Montaner, escritor y periodista cubano.

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Cuba experimenta una serie de cambios y reformas que generan todo tipo de especulaciones sobre el futuro del país, principalmente entre aquellos intelectuales que viven en el exilio. Tal es el caso del escritor y periodista cubano Carlos Alberto Montaner, fundador de la Unión Liberal Cubana, que tenía como objetivo impulsar el cambio democrático en ese país. Además, ha sido profesor en diversas instituciones de Latinoamérica y Estados Unidos, y desde hace 30 años publica en múltiples diarios una columna semanal. Incluso, la revista Poder lo ha calificado como uno de los columnistas más influyentes de la lengua española y se calcula que cuenta con más de seis millones de lectores semanales que tienen acceso a sus artículos en español, inglés y portugués.

Durante una visita a México, en la que participó en el Foro Camino de Servidumbre —organizado por la fundación Friedrich Naumann, la Red Liberal de América Latina, Caminos de la Libertad y el Movimiento Libertario de México para celebrar el 70 aniversario de la obra de Friedrich Hayek— Montaner se entrevistó con Rina Mussali en el programa Vértice Internacional del Canal del Congreso de México para dialogar sobre el futuro de Cuba y la realidad latinoamericana. Foreign Affairs Latinoamérica agradece al Canal del Congreso por el uso de este texto para su publicación. Sígalo en Twitter en @CarlosAMontaner.

 

Rina Mussali Galante – En Estados Unidos crecen las voces para levantar el embargo económico impuesto a Cuba. ¿Realmente el gobierno estadounidense pretende ponerle fin el embargo más largo en la historia de la humanidad?        

Carlos Alberto Montaner – Es muy difícil que se levante el embargo. El gobierno estadounidense reiteró el carácter terrorista del gobierno cubano y, simultáneamente, incautaron un cargamento clandestino de armas enviado por Cuba a Corea del Norte, en un barco camuflado en un envío de azúcar, lo que confirmó la declaración de que Cuba era un Estado terrorista, cómplice de países como Corea del Norte. Eso hace muy difícil que el presidente Barack Obama tome las medidas para mejorar las condiciones.

Por otro lado, la presión de los grupos que quieren que se levante el embargo son menores que la presión de los grupos que prefieren que se mantenga el statu quo, especialmente porque los políticos cubano-americanos, los demócratas y los republicanos están de acuerdo en mantener la presión de carácter económico sobre Cuba. Entre ellos hay una figura clave: el Senador demócrata y Presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Robert Menéndez.

RMG Hay un oleaje de nuevos cambios y de reformas en Cuba. Además, existe una élite dispuesta a abrir la economía, pero no a derribar los muros vitalicios y autocráticos del poder. ¿Cómo se conjuga esta aspiración?           

CAM – Esa es la prueba de que el sistema ha fracasado económicamente y, de no haberlo hecho, seguirían con el colectivismo. ¿Qué es lo que quieren hacer realmente? Quieren pasar a un millón y medio de personas —de una población laboral de 5 millones— a un sector privado que construye micro y pequeñas empresas con el objeto de absorber esa mano de obra que el gobierno no puede atender. Actualmente, ese número de personas no tienen trabajo, lo que tienen es un empleo y un salario, porque un trabajo como tal no lo hay.

De alguna forma quieren volver a 1968 cuando el gobierno cubano confiscó y liquidó a sesenta mil microempresas y se convirtió en el gobierno más comunista del mundo, incluso más que la Europa del Este porque terminaron con todos los vestigios de la economía de mercado o de propiedad privada. El gobierno quiere volver a ese punto donde haya un control, un monopolio por parte de una dinastía —en este caso los Castro—. Son militares que buscan tener el control del aparato político y de un sector menos ineficiente en el terreno económico, capaz de mantener más o menos equilibrada la economía.

Esto no llevará a Cuba a ninguna parte porque tiene lo peor de los dos mundos: un socialismo sin subsidios —que es uno de los objetivos del gobierno— y un capitalismo que no crece, porque la determinación del gobierno es que no crezca, que no acumule capitales, que no tengan poder económico para que no reten al poder del Estado. Ahora, solo buscan conservar las 2500 medianas y grandes empresas donde está el corazón del aparato productivo cubano.

RMG ¿Quién está capitalizando el verdadero cambio en Cuba? ¿Solo la élite castrista o hay otros actores locales e internacionales?

CAM – En algunas industrias en las que Cuba necesita de capital y de personas o grupos que tengan el dominio económico y técnico, como el caso del níquel, lo explotan empresas canadienses. Hay otras cosas elementales, pero en las que el socialismo es muy incompetente porque no han podido funcionar bien, como la gerencia de los hoteles: no entregan la propiedad de los hoteles, sino que los construyen y entregan la gerencia a empresas italianas o españolas para que los manejen. Por supuesto, el mayor sector de la economía es el que controlan los militares, como las llamadas “empresas gaviotas” controladas por generales, coroneles y gente del entorno de Raúl Castro.

RMG – Cuba ejerció la presidencia pro tempore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) en 2013 y presidió la Cumbre de enero del 2014.¿Merece Cuba reinsertarse a la comunidad internacional, si se toma en cuenta que sigue gobernada bajo el único partido político legal existente, que reprime a los opositores y a disidentes políticos y que no celebra elecciones libres y competidas?

CAM – En este tema hay un gran cinismo en el mundo entero y especialmente en Latinoamérica, porque casi todos esos organismos tienen una carta o compromisos democráticos que el gobierno cubano no cumple y que son ignorados. Es muy interesante que esto ocurra porque durante todo el siglo XX censuraron a Estados Unidos por sus buenas relaciones con la dictadura dominicana de Rafael Trujillo, con Anastasio Somoza en Nicaragua y con Fulgencio Batista en Cuba.

Esta indiferencia moral ante la dictadura, para un país que decía defender la democracia, era realmente una contradicción. Ahora, esa política que se censuraba es la que se sigue hoy en Hispanoamérica: la indiferencia moral escudada en la historia de la no intervención de los asuntos internos de otros países. Además, le hacen todas las reverencias posibles al gobierno cubano, pero al mismo tiempo le tienen miedo a la capacidad de distorsión política que tiene en cada uno de sus países aliados. El gobierno cubano ha creado un sistema de alianzas a nivel internacional muy grande con sus partidarios y son capaces de subvertir el orden.

RMG Con la impresionante capacidad de cabildeo político que ha logrado la bloguera Yoani Sánchez y a pesar de que no se ha logrado romper del todo con el cerco informativo y el intercambio de ideas con el mundo exterior, ¿cuál es la lectura que usted tiene sobre el trabajo que realiza?  

CAM – Definitivamente tengo una enorme admiración por lo que está haciendo Yoani Sánchez. Por ahora, la estatura que ha alcanzado la pone a salvo de los ataques del gobierno y del no aislamiento del gobierno, pero sí de que la aprehendan y la encarcelen. Sin duda, Yoani es una mujer admirable y hay que hacer todo lo posible por respaldar su figura y la de todos los blogueros o periodistas independientes, porque ahí existe un embrión de cambio político.

Sin embargo, para que exista un verdadero cambio tiene que haber poder y debe trasmitirse la autoridad de un polo a otro con la existencia de oposición. De alguna manera, aunque estas figuras no son propiamente una oposición política, sí constituyen una forma diferente de entender cómo deben ser las relaciones entre el Estado y la sociedad.

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Cortesía Canal del Congreso de México

RMG En Venezuela se escribe una nueva página con la muerte de Hugo Chávez y la llegada de Nicolás Maduro, pero hay una crisis política que preocupa a Latinoamérica, pues continúan las revueltas populares y las negociaciones entre el gobierno y la oposición caen nuevamente en un punto muerto. ¿Nicolás Maduro tendrá el oxígeno político suficiente para continuar con su agenda en Venezuela?          

CAM – Es un hecho que tiene que haber cada vez menos respaldo a las decisiones de Maduro. En las últimas elecciones en San Cristóbal y en San Diego, encarcelaron a los alcaldes y sus esposas se postularon como candidatas. Las esposas de los alcaldes detenidos lograron obtener el 85% de los votos. Esos comicios fueron una especie de plebiscito sobre cómo piensan los venezolanos.

Si Chávez era un tipo muy peculiar, Maduro es todavía peor, pues hasta habla con los pajaritos y ve la cara de Chávez en las paredes. Ese elemento casi de delirio hace que no se le tome demasiado en serio y cuando al poder no se le toma en serio, empieza la burla y la chacota. Esa es la demostración de que no hay ningún tipo de apego político hacia ese señor.

En definitiva, considero que tanto él como el chavismo están muy débiles. Las encuestas revelan que el 80% de los venezolanos no quieren que el país se convierta en una dictadura como la cubana y que están dispuestos a seguir dentro de esa cosa extraña del populismo, pero no quieren establecer una dictadura de carácter comunista. El único apoyo que este señor recibe es por parte del gobierno cubano, pues no tiene ni a su partido ni al ejército detrás. Es un hecho que hay muchas fisuras, por lo que podemos decir que el chavismo está profundamente roto.

RMG El liderazgo mesiánico de Hugo Chávez y su posterior intento con Nicolás Maduro no ha logrado superar el juego multicrisis que se presenta en ese país sudamericano. A la crisis política y económica se le suman la de inseguridad y también la de posicionamiento internacional. ¿Podemos hablar de una crisis general de confianza y falta de credibilidad?            

CAM – La premisa es correcta. Cuando se les pregunta a los venezolanos cuál es el principal problema del país, lo primero que mencionan es la seguridad. Y es lógico porque aquello es un matadero. Solo el año pasado, en una población relativamente pequeña, se registraron más de 25 000 asesinatos, más de los contabilizados en México, aún cuando tiene tres veces la población de Venezuela.

Aunado a la crisis económica, hay un desabastecimiento de petróleo y el precio se mantiene alrededor de los 110 dólares por barril. El hecho que Venezuela no tenga los supermercados abastecidos, que le falte el 30% de los productos básicos que las personas compran en los supermercados —como leche, harina y pollo—, demuestra que hay un nivel de insatisfacción enorme con el sistema. Más allá de los crímenes, el régimen es muy corrupto e incompetente. Sin duda es una combinación horrorosa porque cuando la gente sufre las consecuencias suele protestar.

RMG Por otra parte, surge una crisis general en los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA). En realidad, ¿el socialismo bolivariano del siglo XXI no sabe cómo moverse en medio de la globalización y la interdependencia, sobre todo porque ya no cuenta con el liderazgo de Hugo Chávez?

CAM – No cuenta con el liderazgo de Hugo Chávez y, por ende, no cuentan con los petrodólares para seguir comprando voluntades. Sin duda, tiene que haber un recorte en la utilización de los recursos venezolanos para conquistar políticamente a los países. Cuando han demostrado pericia en la cuestión económica, se han alejado de esa concepción colectivista.

Por ejemplo, en Nicaragua se vive una falsa democracia en la que los empresarios están contentos porque ganan mucha plata y la empresa privada, mientras “no se meta en política”, no tiene mayores dificultades. Hasta el momento, el gobierno no intenta volver a la etapa del Estado-empresario —no confiscan, no nacionalizan o estatizan—, sino que deja que exista un tejido empresarial privado y así las cosas van mejor. Al no ejercer una presión colectivista, les va un poco mejor a pesar de que, a mi juicio, aún son repugnantes por la falta de libertades políticas y por la idea de que pueden y deben perpetuarse en el poder, como ha sido el caso de Daniel Ortega, o el de Rafael Correa en Ecuador.

RMG – Sin duda, La Habana ejerce una enorme influencia sobre Caracas, pero también Caracas busca el cobijo de La Habana, ¿por qué? 

CAM – Primero, hubo una afinidad ideológica y una dependencia psicológica de Chávez hacia Fidel Castro. Esto se acentuó a partir del golpe de Estado de 2002, cuando Chávez confirmó que la clase militar a la que él perteneció no lo respetaba y que, casi milagrosamente, consiguió restaurar el poder con el apoyo de Cuba. Entre 2002 y 2006 se produjo una especie de simbiosis. Inclusive en Caracas, en diciembre de 2005, el vicepresidente del gobierno cubano dijo públicamente que Cuba tenía dos presidentes: Hugo Chávez y Fidel Castro.

En ese momento, empezaron a jugar con la fantasía de unir a los dos países y crear una especie de federación al constituir una comisión internacional de juristas para unificar los dos sistemas jurídicos. Chávez quería que Venezuela “navegara hacia el mar de la felicidad cubana”. Pero todo esto se interrumpió cuando súbitamente Fidel se enfermó y, posteriormente, de la manera más irónica, el que se enfermó y falleció fue Hugo Chávez.

Posteriormente, Raúl Castro hereda un poder en el que las relaciones con Maduro son distintas. Maduro había pasado por la Escuela Superior del Partido Comunista de Cuba donde le dan una formación y le enseñan cuatro consignas marxistas. Entienden que Maduro es un hombre del gobierno cubano, pero no hay esa relación de afinidad, de “almas gemelas” —para decirlo en términos del bolero caribeño—, como la que tenían Fidel y Chávez. Eso ya no existe porque hay cierto desprecio por parte de la estructura del poder cubano. Maduro es un hombre que habla con los pajaritos, algo que no tiene sentido. Como decía un periodista: “lo extraño no es que hable con los pajaritos, sino que hable con los seres humanos”.

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Cortesía Canal del Congreso de México

RMG Entre 2003 y 2013, Latinoamérica atravesó por una etapa dorada con crecimientos económicos notables, generación de riqueza, una caída en los índices de pobreza y de indigencia. En esta década, ¿cómo percibe a América Latina? ¿Considera que este crecimiento económico es sólido o algunos países están muy anclados a la demanda china?

CAM – Definitivamente están muy anclados a la demanda de China y de la India. Lo que hacen es subir los precios de las materias primas y de los productos primarios de exportación. En realidad, Latinoamérica no ha dado el paso en investigación y desarrollo para agregarle valor a la producción. Hay bolsones de desarrollo en países como Brasil y México, y algo menor en Argentina, pero no se ha dado la transformación que debió existir en nuestra región.

RMG – Entonces, ¿queda pendiente la utilización de esta bonanza para la transformación social?

CAM – No se aprovechó esa bonanza por diversas razones de carácter cultural y de la estructura política de los países. Hay un estudio —no me canso de decirlo porque me pareció brillante del Premio Nobel de Economía, Douglass North— sobre los países desarrollados y los no desarrollados que establece una diferencia muy interesante. El estudio menciona que la característica fundamental de los países desarrollados es que están fundados sobre la base de la meritocracia y de la sujeción al imperio de la ley —que son cuestiones de carácter cultural—, mientras que en nuestros países la prosperidad depende, en gran medida, de la cercanía al poder político y así es muy difícil dar el salto a la modernidad. Realmente, esto es lo que han hecho otros países como Taiwán y Singapur −los famosos tigres asiáticos− o como Israel, que a mi parecer es el mejor ejemplo del siglo XX.

RMG Este 2014 fue un año importante en materia electoral en Latinoamérica. Se celebraron elecciones en Costa Rica, El Salvador, Panamá y Uruguay, pero además, se jugaron tres reelecciones en Bolivia, Brasil y Colombia. ¿Está usted de acuerdo con la reelección?

CAM – No creo en la reelección. Creo que la fórmula mexicana de “sufragio efectivo no reelección” es la mejor de todas, porque impide la creación de caudillos políticos que gravitan luego sobre el país. Uno puede decir que en México, el Partido Revolucionario Institucional no es un ejemplo de desarrollo ni de buen funcionamiento, pero fue mejor haber tenido a 10 presidentes después de 1917, que haber tenido los 35 años de gobierno de Porfirio Díaz. En definitiva, es preferible que sean elegidos una sola vez. A mi juicio, 6 años es un periodo suficiente para desarrollar un plan de gobierno y se acabó.

RMG Latinoamérica y la mayoría de los países del Caribe celebran elecciones libres y competidas. Sin embargo, observamos que hay una sensación de insatisfacción con la democracia. En muchos países hay desánimo y desafección ciudadana. ¿El problema reside en la calidad de nuestras democracias?        

CAM – Hay países en los que la calidad de la democracia es menos temblorosa, como en el caso de Costa Rica, de Uruguay y por supuesto de Chile. Pero en ningún país latinoamericano está asegurada la continuidad del régimen democrático y hay una razón de peso, pues las sociedades están dispuestas a cambiar la administración pero no el sistema, porque saben que el sistema puede funcionar bien. Por ejemplo, lo ven en España donde a nadie se le ocurre proponer una vuelta al colectivismo o hacia la nacionalización y estatización, porque saben que lo que ha fallado es la gerencia.

Un porcentaje de la población en Latinoamérica entiende que el problema no es de gerencia, sino del sistema. Sin embargo, existe un verdadero peligro para la democracia cuando aparece un aventurero carismático, capaz de proponer el cielo y las estrellas, y se hace de un buen número de seguidores. Hasta la fecha, no conozco ningún país de América Latina que esté exento de que eso ocurra.

RMG En su trayectoria como periodista y activista político en Cuba ha escrito muchos libros y novelas, entre ellas La mujer del Coronel. ¿Qué le hace saltar del activismo político a la literatura erótica?

CAM – En primer lugar, es mucho más divertido escribir una novela erótica, aunque nada es más difícil que la prosa erótica porque te mueves siempre entre la cursilería y la vulgaridad. El lenguaje de la gente cuando se quita la ropa es muy difícil y esa es la esencia de la literatura erótica. Realmente espero que lo haya logrado con La mujer del Coronel, al igual que con mi novela “Otra vez adiós”.

En el primer caso, se trata de una novela erótica pero con alto contenido político. Es una historia real de un coronel feroz de las tropas especiales y miembro del Partido Comunista, a quien le llevan las pruebas de la infidelidad de su mujer en un sobre amarillo —como los que utiliza el gobierno cubano para inmiscuirse en la vida privada de la gente cuando son personas prominentes—. Los hombres pueden ser infieles y eso les gana cierta simpatía. Sin embargo, las mujeres no pueden serlo y es entonces cuando se le piden al coronel que renuncie al ejército y al partido porque los héroes de la Patria no pueden ser cornudos. La parte erótica de la novela abarca la relación pasajera de la mujer con su amante accidental y de una semana. ¿Qué pasa después? No lo cuento para que la compren.

RINA MUSSALI GALANTE es internacionalista por la Universidad Iberoamericana y cuenta con un posgrado en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México. Actualmente es analista y conductora de Vértice Internacional y 2014: Elecciones en el Mundo, programas únicos en México de asuntos globales que transmite el Canal del Congreso de México.

Texto extraído de la página web de la revista Foreign Affairs Latinoamérica, disponible en
http://revistafal.com/cuba-y-los-distintos-escenarios-latinoamericanos/


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UNA VISIÓN CONTINENTAL DESDE LA OEA

Entrevista a José Miguel Insulza, Secretario General de la OEA (2005-2015).

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José Miguel Insulza es considerado como uno de los principales diplomáticos y políticos de América. Tras un fuerte cabildeo hemisférico, en 2005 fue elegido Secretario General de la OEA, el organismo internacional más importante del continente americano. Insulza mantuvo esta conversación con la analista Rina Mussali Galante del Canal del Congreso, relativa a la nueva visión estratégica de la OEA y, en particular, el papel de México frente a los nuevos retos de la organización.

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EMILIO RABASA EN LA OEA

Entrevista a Emilio Rabasa, representante permanente de México ante la OEA

  • EntrevistaFAL por Rina Mussali Galante
  • Marzo 2014

 

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El 16 de octubre de 2013, durante una visita a la Ciudad de México para asistir al IV Foro de la Democracia Latinoamericana, organizado por el Instituto Federal Electoral (IFE) mexicano, la OEA, El Colegio de México, el Fondo de Cultura Económica, el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IIDEA) y la Fundación Internacional para los Sistemas Electorales (IFES), el embajador Emilio Rabasa Gamboa, recientemente nombrado representante de México ante la OEA por el presidente Peña Nieto, dialogó con la analista Rina Mussali Galante acerca de la necesidad de un nuevo acercamiento para el único organismo interamericano en la actualidad.

Esta entrevista fue realizada y transmitida por el Canal del Congreso de México, con motivo de sus series Vértice Internacional y Personajes, y se agradece a éste el uso del texto para ser publicado en Foreign Affairs Latinoamérica (FAL). A continuación se reproducen algunos extractos del mismo.

001.- Emb. Emilio Rabasa

Rina Mussali Galante (RMG) – El siglo XXI es portador de nuevos cambios geopolíticos, económicos y sociales que impactan el presente y el futuro de Latinoamérica. ¿Cómo repensar la OEA bajo este nuevo contexto mundial?

Emilio Rabasa Gamboa (ERG) – Fueron cambios que se gestaron desde el último cuarto del siglo pasado y que florecieron en el presente. Dos fundamentalmente. Uno –el político- la democratización. La ola democrática, como la llamó el investigador de Harvard Samuel Huntington, abarcó a toda Latinoamérica y se fue extendiendo gradualmente. Hoy todos los países que son miembros de la OEA son democráticos. Con diversos grados de evolución, es cierto, pero todos lo son. Este es un hecho fundamental que impacta positivamente a la organización. Adicionalmente, no existen como antes momentos de reversión autoritaria –uno que otro en algunos países muy focalizados- pero no generalizado. En otras palabras, el clima democrático permea e impacta a la OEA y, de alguna manera, también determina sus trabajos en el Consejo Permanente. El segundo es el desarrollo económico. Hemos experimentado, después de la llamada década perdida afortunadamente, un periodo de crecimiento económico sostenido desde 2001 a 2012, salvo 2008 y 2009 por la crisis en Estados Unidos. En general Latinoamérica y el Caribe mantuvieron tasas de crecimiento importantes que disminuyeron sensiblemente la pobreza –se redujeron 24 millones de personas sujetas a ella- aun cuando no disminuyó la profunda desigualdad que todavía impera en la región y que convierten a nuestro continente en el más desigual en términos de ingresos comparativos.

002.- Emb. Emilio Rabasa


 

RM – Al calor de los diferentes modelos de desarrollo económico latinoamericanos surge una pregunta fundamental en las Américas. ¿Se requiere una refundación total de la OEA o únicamente ciertos campos de acción tienen que ser actualizados?

ERG – Precisamente la nueva representante de Argentina en la OEA utilizó esa palabra: refundación. Vivimos un momento histórico –coyunturalmente hablando- en esta organización: o se mantiene como está, para entrar en un proceso de deterioro, o la detenemos en seco y replanteamos sus objetivos políticos. ¿Qué tipo de organismo hemisférico queremos para el siglo XXI? Justo en ello estamos trabajando. La idea surgió en 2012 con algunas reuniones que buscaban un consenso para abordar el tema; desgraciadamente no prosperaron, pero hace dos semanas el Consejo Permanente decidió no postergar más este debate. Creó un grupo de trabajo que muy distinguidamente presido, representando a México, con la vicepresidencia de Barbados. Tuvimos la primera sesión a finales de septiembre sobre la metodología –que fue aprobada- y un cronograma de sesiones. A partir de la primera semana de octubre continuarán las exposiciones de los programas, que revisaremos entre todos los representantes de los países miembros, para ver cuáles deben permanecer o modificarse; pero no solamente con una idea de racionalidad del gasto –porque también la OEA está atravesando situaciones financieras muy agudas- sino con una visión de mayor alcance y definir hacia dónde queremos llevar este organismo, el más antiguo de este hemisferio occidental, hacia el siglo XXI. Ahora salió del periodo de la Guerra Fría y entró en la globalidad, pero no ha alcanzado a definir exactamente su brújula y ese es nuestro propósito.

003.- Emb. Emilio Rabasa


 

RMG – ¿Cuáles son los ejes de cambio que se están debatiendo en este grupo de trabajo que usted preside? ¿Una nueva visión estratégica para la OEA del siglo XXI y la ruta que deberá seguir en los próximos años?

ERG – En primer lugar es un eje político. Cómo esta comunidad de países quiere manejar al organismo para fortalecer aún más a la democracia, respetando la soberanía de cada nación, y aplicarlo de tal manera que se encuentre un sistema más participativo y ciudadano que no se detenga únicamente en la elección de representantes sino trascienda más allá de los comicios. Otro aspecto, también político y de gran importancia, es el tema de los derechos humanos, pues éste es transversal en todo el continente. La OEA se distingue –a través de la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos- en ser un adalid en la defensa de los derechos humanos en todo el hemisferio; sobre todo cuando en no pocos lugares se advierte que las instituciones nacionales no son suficientes para proteger a sus ciudadanos. Por ello acuden al ámbito internacional en donde son escuchados, primero exponiendo su asunto ante la Comisión –quien controla la admisibilidad de la denuncia, las audiencias y el informe de fondo- para después turnarlo a la Corte. México –y puedo decirlo con enorme satisfacción y orgullo- se ha convertido en un país líder en el apoyo a los órganos de derechos humanos de la OEA. ¿Por qué? Porque existe una situación paradójica en donde los países más poderosos no han suscrito la Convención Interamericana de Derechos Humanos y no aceptan la jurisdicción de la Corte; y también otros menos poderosos la denuncian y abandonan sus instituciones. Entre esos dos extremos existe una gran mayoría de países como México que, de alguna manera, buscan fortalecer estas instituciones que son consideradas como prerrequisito para el desarrollo democrático. Nuestro país ejerce esta acción de distintas maneras: apoyando materialmente su cuota de participación con los dos órganos, implementando las resoluciones de la Corte en su territorio e integrando un grupo de amigos para convencer a aquellos países que todavía no se suscriben a la universalidad de los derechos humanos americanos.

004.- Emb. Emilio Rabasa


 

RMG – Latinoamérica enfrenta divisores, sobre todo en materia económica y política; en muchas ocasiones hablamos de una desunión regional más que de una unión. ¿Cómo reacciona México ante los desencuentros de la región? ¿Nuestro país es actor mediador de la polarización que también se palpa en la OEA?

ERG – Es importante contestar esta pregunta porque es necesario aclarar varios aspectos en torno a este supuesto divisionismo interno. Durante el periodo de la Guerra Fría, en donde el país dominante fue Estados Unidos, México mantuvo una posición de autonomía e independencia como demostró el ejemplo de Cuba: fuimos el único país que se opuso a la salida del país caribeño y la historia nos lo reconoció en 2009 cuando se efectuó la votación que dejaba sin efectos aquella resolución que nosotros combatimos en la década de 1960. En la situación de ahora no encontramos un país dominante per se en la OEA, ahora las naciones se reagrupan dentro de la globalidad geopolíticamente hablando. Así tenemos al grupo del Caribe –el CARICOM- cuyo representante es Trinidad y Tobago; el grupo SICA que aglutina a todos los países centroamericanos más República Dominicana –sustrayendo también a Belice que forma parte de los caribeños-; el grupo ALADI, compuesto principalmente por países de América del Sur y al cual pertenece México; y, finalmente, a Estados Unidos y Canadá. Estos grupos se reúnen constantemente, por lo menos una vez por semana, para hacer planteamientos de temas cruciales y llevar sus posicionamientos al pleno de la OEA. Esto no quiere decir que el organismo esté dividido, simplemente es un reagrupamiento que facilita las tareas. Hay diferencias, incluso de tipo ideológicas –por ejemplo entre Estados Unidos y Canadá o el ALBA, donde se encuentran Venezuela, Nicaragua, Bolivia y Ecuador-, pero yo me pregunto: ¿en qué congregación internacional o nacional, por mínima que sea, existe la unanimidad total? Existe la diversidad de planteamientos que enriquecen el debate; eso es un elemento de la democracia. La unanimidad de criterios es un elemento del autoritarismo y, por supuesto, del totalitarismo. Las diferencias en las congregaciones humanas, sean nacionales o internacionales, son el resultado del acontecer democrático. Yo no observo dentro de la OEA un divisionismo tal que pudiera incidir en su fortaleza, siempre y cuando esta dinámica de los distintos grupos y los países individuales enriquezcan el debate y se tomen decisiones finales que se mantengan y observen. La posición hacia México es de gran peso y respeto a su actuación en la OEA; esto no es sólo de ahora sino también de tiempo atrás. Mencioné el caso de Cuba pero hay otros eventos que han distinguido a la diplomacia mexicana. Por ejemplo, antes de mi llegada nuestro país ocupó la presidencia del Grupo de Defensas del Sistema Interamericano de Derechos durante dos años, fue impulsor de la Declaración de Seguridad de las Américas y participó activamente en el tema controversial de Paraguay, donde convencimos de no cometer el mismo error cubano y expulsar al país guaraní. México cuenta con un gran prestigio en la OEA; no tiene enemigos, tiene amigos en el organismo. Lo dije el día que presenté mis cartas credenciales al secretario general José Miguel Insulza: por su posición geográfica México se siente parte de Norteamérica, Centroamérica, Sudamérica y del Caribe. En otras palabras, está en una posición equidistante que le permite crear un puente cuando surgen conflictos entre las distintas áreas; esto es uno de los principales activos de nuestro país en el seno del organismo, mismos que debemos cuidar, preservar y fortalecer.

005.- Emb. Emilio Rabasa


 

RMG – En este sentido surge una pregunta más. ¿Cómo interpreta la OEA el surgimiento de la CELAC, esta comunidad de Estados latinoamericanos y caribeños que no incluyen la presencia de Estados Unidos y Canadá? ¿México apoya la creación de organismos paralelos pero también está comprometido con el reforzamiento y actualización de la OEA?

ERG – Se comentó, incluso antes de que iniciara mi representación, que el surgimiento no sólo de la CELAC sino también de la UNASUR y el Mercosur debilitarían de alguna forma a la OEA. Yo no lo creo así y tampoco pienso que en la organización hemisférica lo lean de esa manera. Creo que todos los países miembros de la OEA somos libres de asociarnos con otros países dentro del organismo para perseguir objetivos específicos y conviene que lo hagamos de esta manera. La CELAC no es una amenaza porque no fue planteada como un elemento debilitador de la OEA. Los otros organismos que mencioné son espacios de diálogo político de los países que consideraron necesario llevarlos a cabo de esa manera; pero éstos no tienen ni la antigüedad ni el grado de institucionalidad del organismo hemisférico. Esto no lo poseen debido a que fueron concebidos como tal, con objetivos muy concretos, mismos que están cumpliendo enhorabuena. Por ejemplo, si se funda otro grupo que abarque el sur de Centroamérica y el norte de Sudamérica, adelante. México propició la Alianza del Pacífico, esfuerzo que realizamos de manera transparente y abierta, como una manera de invitación a otros países que se quisieran sumar porque advertimos que era necesario negociar aspectos comerciales y económicos sobre todo con el factor Asia y el factor China.

006.- Emb. Emilio Rabasa


 

RMG – Además la Alianza del Pacífico es un mecanismo que permitirá mejorar las condiciones de inserción de Latinoamérica al Acuerdo de Asociación Transpacífico que encabeza Estados Unidos. En este sentido embajador, y volviendo al tema de los organismos internacionales paralelos en nuestro continente, ¿será posible que los países del ALBA observen a la CELAC como un posible reemplazo de la OEA?

ERG – En las pláticas que he tenido con mis colegas, amigos de esos países, no he advertido ni siquiera que utilicen la palabra reemplazo. Tienen sus críticas a la OEA, claro, y creo que todos los países miembros las tenemos. Una organización oficialmente fundada en 1948 –con la Carta de Bogotá-, pero con raíces que datan desde principios del siglo XIX con los procesos de independencia y los intentos de panamericanismo de Bolívar, evidentemente tienen que existir replanteamientos y actualizarse, de lo contrario se osificaría. En ese sentido son bienvenidas las críticas. En lo que no estoy de acuerdo es en cualquier comentario que no coincide con la realidad de que el organismo sea instrumento de uno o varios países en particular; pero algo que caracteriza a la OEA hoy en día es la pluralidad de posiciones y que dentro de la misma se agrupen enfoques distintos como el caso del ALBA o el UNASUR. Obedece a la dinámica normal de cualquier organización que haya debate, a veces fuerte, porque queremos un foro democrático que no auspicie la imposición de posiciones y mandatos.

007.- Emb. Emilio Rabasa


 

RM – Me gustaría enfatizar en esta labor democrática de la OEA. ¿Qué está haciendo el organismo americano para evitar nuevos resquebrajamientos institucionales a la democracia hemisférica? No olvidemos el golpe de estado en Honduras y lo vivido en Paraguay. ¿Cómo solventar estas dificultades e introducirlas a la nueva visión estratégica?

ERG – Dentro del IV Foro de la Democracia Latinoamericana, el cual contó con la participación de varios expresidentes de la región y el secretario general Insulza, se presentó un libro –que yo recomiendo- escrito por el excanciller argentino Dante Caputo, quien también trabajó en la Secretaría de Asuntos Políticos de la OEA y luego como asesor del organismo. Este libro plantea los posibles escenarios hacia 2020 para el continente latinoamericano en función de diversas variables. Un capítulo dentro del mismo alude a algo que usted señala y concluye –palabras más, palabras menos- que, si bien es cierto que así lo demuestra la historia de la humanidad, en cualquier momento se pueden producir condiciones contrarias a la democracia, favorables al autoritarismo, y producir un golpe de estado. Esto era una enfermedad permanente en el siglo XIX pero hoy ya no representa un alto riesgo para la democracia; por el otro lado, en estos momentos advertimos otro tipo de factores que la afectan directamente. Por ejemplo, los poderes fácticos como el papel del narcotráfico y su agresión hacia las instituciones democráticas; y el acaparamiento extremo de riqueza en ciertos grupos que configuran diversas expresiones oligárquicas. Estos si son riesgos que debemos advertir en estos tiempos: el descontento de la ciudadanía con el sistema representativo, con los partidos políticos, lo cual origina vacíos que no deben existir y que desembocan en caudillismos con personajes que se sienten líderes y desdeñan los procedimientos democráticos. Tenemos los casos de la República de Weimar y Chile con Augusto Pinochet durante el siglo pasado. Si bien es cierto que se pueden generar condiciones que pudieran favorecer otro golpe en la región, el gran tema de las amenazas a la democracia se encuentran en las áreas que mencioné hoy en día. Todo esto viene muy bien explicado en este libro, el cual fue muy bien recibido en la OEA.

008.- Emb. Emilio Rabasa


 

Rina Mussali Galante es internacionalista por la Universidad Iberoamericana y con posgrado en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Actualmente es analista y conductora de Vértice Internacional y 2014: Elecciones en el Mundo, programas únicos en México de asuntos globales, que se transmiten por el Canal del Congreso de ese país.


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