EL ROMPECABEZAS SIRIO

La hora del cambio en el mundo árabe parece no llegar a buen puerto. Egipto, Libia, Siria y Túnez siguen enfrentando convulsiones políticas y sociales que no han materializado la anhelada estabilidad. La guerra civil desatada en Siria como consecuencia de la lucha entre el régimen de Bashar Al Assad y los movimientos rebeldes y de oposición colocan ante los ojos del mundo una primavera árabe accidentada, sangrienta, conflictiva y portadora de tragedias humanitarias.

FUENTE: Estudioshistoricos.com

Siria representa un acertijo en muchos sentidos. Una configuración interna basada en los pilares del régimen de Bashar Al Assad que encuentra eco en el liderazgo de la minoría alauita, quien controla los hilos del poder, el mando del ejército y la maquinaria económica al confrontar a la mayoría sunnita que ha estado descobijada de la toma de decisiones. Una segmentación étnica y religiosa que no se puede desvincular del panorama político que se ha recreado bajo una oposición fragmentada y con poca capacidad de interlocución internacional compuesta de diversas fuerzas islamistas, seculares, kurdos, exiliados, mercenarios y hasta jihadistas.

El presidente de Siria, Bashar Al Assad. FUENTE: Publico.es

La situación en Siria supera los determinantes políticos, económicos y sociales que se transan en su esfera nacional para inscribirse en una lógica de equilibrios geopolíticos internacionales de la que no puede escapar. Su posición geoestratégica despierta el interés de potencias globales y regionales, mismo que la convierten en un imán de intereses extranjeros que lo hacen sostener el arco que conecta al Norte de África, Medio Oriente y Europa, al mismo tiempo que cristaliza su cercanía al Golfo Pérsico y al Canal de Suez.

En el ajedrez sirio no solamente se apuntan los poderes de EE.UU, Francia, Rusia, China y Reino Unido sino hay actores de gran peso regional como Turquía e Irán. También las monarquías del Golfo Pérsico, entre ellas Catar y Arabia Saudita que se disputan entre una serie de intereses nacionales y regionales divergentes. Tan sólo tomemos como ejemplo la ecuación geopolítica que se detenta en Irán bajo la hegemonía del Ayatola Al Jamenei, quien busca fortalecer el régimen chiita en Iraq, empoderar el dominio de Hezbollah en Líbano, de Hamas en Gaza y por supuesto el régimen alauita de Bashar Al Assad en Siria.

Todavía no llega la tan anhelada paz y tranquilidad en Siria que convoque a una hoja de ruta para la efectiva transición política: frenar la cruenta guerra civil, decantar la redacción de una nueva constitución,  desmilitarizar a los diferentes grupos y convocar a elecciones generales. Quizás, antes de ello se tendrá que enfrentar otro penoso y deplorable episodio: la intervención militar de EE.UU y Francia sin el respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU, la OTAN y la Liga Árabe.

FUENTE: El Universal

SIRIA ¿UNA INTERVENCIÓN MILITAR AL MARGEN DE LA ONU?

Desde que se detonaron los acontecimientos tormentosos de la primavera siria, el mundo occidental ha estado calibrando la posibildad de una posible intervención. Planes, declaraciones, rumores y advertencias se han generado conforme el conflicto escala mientras se implementan medidas de acompañamiento oficiales como: sanciones económicas, presión diplomática, pero en el trasfondo financiamiento a las partes involucradas. No obstante, la matanza del 21 de agosto en la zona de Ghouta bajo el empleo de armas químicas colocaron al presidente Obama, galardonado con el Premio Nobel de Paz, ante un callejón sin salida.

La política exterior suave de Barack Obama que está vinculada al retiro de tropas de Iraq y Afganistán y a las finanzas públicas quebradas de Wahington construyeron un muro de cuatela para evitar a toda costa una intervención en Siria que pueda involucrar a la gran potencia. Sin embargo, la famosa “línea roja” de la que hizo referencia sostenidamente el presidente de EE.UU. pareció cruzarse ante el supuesto uso de armas químicas, mismas que obligaron al Pentágono a prepararse ante una posible intervención y arropar la credibiliad del hombre más poderoso del mundo. Sin embargo, los tambores de la guerra encontraron oídos sordos en el parlamento británico ante la incógnita que sigue sin respuesta: ¿Quién echó el gas sarín en Siria el pasado 21 de agosto, el gobierno de Assad o las fuerzas rebeldes, por cierto, éstas últimas financiadas por EE.UU. Francia y Turquía?

FUENTE: Ensartaos.com.ve

Los divisores de la comunidad internacional se palpan en el conflicto en Siria. La escalada militar se antojaba difícil de materializar ante la negativa de Rusia y China, dos países que tienen intereses encajados en Siria y que cuentan con capacidad de veto en el Consejo de Seguridad esquivando la condena del regímen de Assad. La venta de armas rusas, la condonación de parte de la deuda que Moscú sostenía con Damasco, la base naval rusa que se encuentra en Siria nos hablan de la esfera geopolítica rusa y de la política nacionalista de Vladimir Putin y su implacable posición de no plegarse a los intereses de la todavía superpotencia, una ecuación que también es compartida por Xi Jinping en China, quien se muestra muy interesado en contrapesar la influencia decisiva de EE.UU.

En julio de 2012 Rusia y China, bloquearon por tercera vez una propuesta de Resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, para imponer sanciones drásticas al gobierno de la República Árabe Siria. FUENTE: Diario Octubre.

En estos últimos meses los desatinos entre Obama y Putin escalan. El episodio “Snowden” que ofreció asilo temporal por parte de Moscú al ex contratista de la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. le valió de la cancelación de una reunión programada entre ambos presidentes en el marco de la Cumbre del G20 en Rusia. Sin embargo, lo que en el fondo se está transando en Siria es un choque de poderes. En este caso Vladimir Putin el “hombre fuerte” de Rusia juega con astucia las cartas geopolíticas que están respaldadas por un amplio apoyo popular que se dejo ver en las elecciones del 4 de marzo del 2012.

LAS DISYUNTIVAS DEL ATAQUE

Disuadir el empleo de armas químicas en el mundo y sacudir la ecuación siria parecen ser los objetivos que están guiando un posible ataque que ya se cocina en los centros de inteligencia de EE.UU. Una jugada que no tiene como ambición principal la caída de Bashar al Assad pero si forzar a un cambio en la correlación de fuerzas entre el régimen y los opositores que tal vez los obligue a negociar.

Las dudas corroen al establishment político en Washington. Después de un inminente y cantado ataque militar a Siria por parte de EE.UU. la iniciativa quedó congelada el fin de semana pasado, tras la decisión de Barack Obama de consultarla con los congresistas, pero ¿Se esperarán a los resultados de los inspectores de la ONU? ¿Qué dice Carla del Ponte de la comisión de investigación independiente de la ONU para Siria sobre el empleo de armas químicas? ¿Contamos con información alternativa a los tradicionales medios de comunicación occidentales que nos permitan hacernos de un juicio más equilibrado?

El destino del ataque a Siria, en manos del Congreso. Es importante mencionar que el 44% de la población estadounidense no está de acuerdo con la intervención. FUENTE: Elmundo.es

Mientras que los forcejeos políticos llegan al congreso de EE.UU. tras el receso de verano, los dilemas del ataque se disputan entre su posible alcance y efectividad. Al parecer un “ataque limitado” es la primera opción que se barajea por parte de los escasos países que apoyan la escalada militar y se piensa que no debe durar más de tres días. Según el diario The New York Times, los ataques pudieran lanzarse con misiles guiados desde el mar y estarían dirigidos a objetivos estratégicos, lo que descarta la inclusión de tropas terrestres en Siria, en contraste con lo que sucedió en las intervenciones de Iraq y Afganistán que, por cierto, han sido muy castigadas por la opinión pública estadounidense y por un presupuesto que hoy no se puede erogar.

FUENTE: Blogs ABC

Otra disyuntiva del ataque sería la posición tan incómoda que tendrá que soportar EE.UU. y en su caso Francia de tener que luchar del mismo lado que Al Qaeda, esta red terrorista que se presume también lucha en contra del régimen chiita en Siria. Ahora dos acérrimos enemigos bajo el mismo bando tendrán que abonar hacia el debilitamiento del régimen de Bashar al Assad y conquistar posiciones favorables para los grupos opositores y rebeldes.

FUENTE: Isla Visión.

Los riesgos son muchos. Tentar la región más inestable y peligrosa del mundo puede abrir muchas posibilidades y encender las alarmas del peligro y la violencia en el Medio Oriente ¿Podrá escalar el conflicto o se quedaría ahí estacionado y contenido? ¿Podrá haber represalias de Siria y de sus aliados en contra de objetivos estadounidenses, por ejemplo en Israel?

@RinaMussali

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HIROSHIMA Y NAGASAKI: EL INICIO DE LA ERA NUCLEAR

La premisa de que el “siglo XX no puede entenderse sin Hiroshima” encuentra eco al haberse producido el lanzamiento de la primera bomba atómica contra seres humanos en Hiroshima y tres días después en Nagasaki, Japón por parte de EE.UU; el gran triunfador de la Segunda Guerra Mundial, el acontecimiento global de mayor trascendencia por sus implicaciones políticas, económicas, militares, geográficas y humanitarias que cedieron paso a un nuevo orden internacional.

FUENTE: Fistro.com

Bajo la llegada de la era nuclear; las relaciones de poder, prestigio y seguridad entre los estados ya no serían las mismas. El equilibrio de fuerzas y la igualdad de condiciones se verían afectados radicalmente por la “política atómica” que sería transada como el nuevo instrumento de dominio, hegemonía e influencia en el terreno de las relaciones internacionales. Utilizada con gloria y renombre por parte de las potencias para asegurar su defensa frente a las amenazas externas, obtener posiciones jerárquicamente ventajosas y elevar sus capacidades de negociación ante posibles naciones aliadas y enemigas.

Bombardeos atómicos sobre Nagasaki y Hiroshima. Fuente: recursosacademicos.net

La carrera armamentista que se desató entre EE.UU. y la ex Unión Soviética fue uno de los mayores legados del nuevo orden internacional que se desarrolló al calor de las alianzas militares de la OTAN y el Pacto de Varsovia. La era bipolar que aceleró la marcha de los programas nucleares de las dos superpotencias antagónicas también habilitó de manera simultánea la divisa de la “disuasión nuclear”, que sirvió como un mecanismo bisagra de autorregulación y equilibrio y no de destrucción masiva y automática entre las potencias. No en vano algunos teóricos de las relaciones internacionales han reseñado al mundo bipolar como el periodo más largo de estabilidad en las relaciones entre las grandes potencias del siglo XX.

El mismo Miguel Marin Bosch, el diplomático mexicano experto en temas de desarme (también secretario privado del Canciller Alfonso García Robles) señala en uno de sus múltiples escritos que si bien los expertos calculan que los ocho estados poseedores de armas nucleares -EE.UU, Rusia, Reino Unido, Francia, China, Israel, India y Pakistán- han construido un total de alrededor de 130,000 bombas nucleares desde 1945, hasta ahora sólo dos se han hecho estallar.

FUENTE: Facebook/Guerra Fría CSF1

LOS ESTADOS NUCLEARES AGREGADOS O DE FACTO

Después de 68 años de los acontecimientos en Hiroshima y Nagasaki el mundo vio proliferar la división entre los estados nuclearizados y no nuclearizados. Una fricción cocinada por los privilegios políticos, militares y estratégicos que se reservaron un puñado de países y que se reflejaron en los principios del Tratado de No Proliferación de la ONU (TNP).  Si bien todos los países pueden utilizar capacidad nuclear con “fines pacíficos” (un derecho resguardado por el mismo tratado) las semillas de la discordia se han sembrado por la existencia de un régimen nuclear asimétrico e inequitativo que sólo permite que los cinco países ganadores de la Segunda Guerra Mundial y otros a título discrecional puedan poseer armas nucleares y programas con objetivos militares.

TNP: Tratado de No Proliferación Nuclear FUENTE: Universidad de Pittsburgh

Con el fin de la guerra fría y la caída del muro de Berlín, el mundo atestiguó una nueva era de proliferación nuclear. Se ponía en evidencia que el TNP resguardaba una formula discriminatoria e insostenible que se venía acompañando de pocos avances en la agenda del desarme global y que las potencias nucleares tradicionales difícilmente podían limitar o restringir las capacidades de otros estados bajo los indicios de una carrera sin fin. Más grave aún, el hecho de que una parte de la tecnología y materiales utilizados por los estados nucleares convencionales estaba siendo desviada hacia terceros países lo que ponía en duda el régimen de no proliferación nuclear.

El acceso a la tecnología nuclear a un número creciente de estados dio lugar a las nuevos países nucleares que han surgido al margen del Consejo de Seguridad de la ONU y de los países ganadores de la Segunda Guerra Mundial. Se añaden a la lista países como India, Pakistán, Corea del Norte e Israel que se sospecha que no limitan sus programas nucleares con fines pacíficos, científicos y energéticos. Una carrera nuclear que se ha expandido por el mundo multipolar y que está anclada a la escasa voluntad política que muestran las potencias nucleares para favorecer un desarme completo y generalizado.

La ONU ha sido pieza clave en el esfuerzo titánico del desarme y del control internacional eficaz. Épocas de optimismo y entusiasmo le han seguido años de oscuridad, estancamiento y escepticismo que ahora están asociados a la crisis del multilateralismo que padece. No obstante, la impaciencia de la comunidad internacional y de otros actores como las organizaciones no gubernamentales, las instituciones humanitarias y la sociedad civil para presionar hacia avances cualitativos en materia de desarme pudiera encontrar en la unión de todos los países no nucleares (que somos la inmensa mayoría) la llave para aislar y acorralar a los países más poderosos.

FUENTE: InfoPuntual

La poca disposición y voluntad de los estados nucleares convencionales se suma a la renuencia de los países nucleares agregados o de facto para avanzar hacia el régimen de no proliferación. Tan sólo veamos lo que está sucediendo con el Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares (CTBT), el tratado que se abrió a su firma en la ONU en 1996. Este tratado que busca cesar los ensayos nucleares en la atmósfera, el espacio y bajo el agua ha sido firmado por más de 180 países, no obstante la disposición de su entrada en vigor requiere de la firma y ratificación de los 44 Estados que se indican en el anexo 2 del Tratado. Ni EE.UU. y China que tienen capacidad nuclear lo han ratificado, al igual que India, Pakistán y Corea del Norte que ni siquiera lo han firmado.

FUENTE: ihro.org.pk

@RinaMussali

LA CANDIDATURA FALLIDA DE MÉXICO ANTE LA OMC. PARTE II.

EL PROCESO DE SELECCIÓN ¿REFLEJO DE UN NUEVO ORDEN ECONÓMICO MUNDIAL? 

Nueve países presentaron candidaturas oficiales para obtener el puesto superior de la OMC. Kenia, Ghana, Costa Rica, Jordania, Indonesia, Corea del Sur, Nueva Zelanda, México y Brasil se disputaron para dar a conocer su visión sobre el futuro de esta organización que ha estado moribunda y en declive, debido principalmente al estancamiento de la Ronda de Doha. En una última ronda de consultas, Herminio Blanco, uno de los principales negociadores del TLCAN perdió frente a Roberto Azevedo, el diplomático de carrera brasileño, quien fue representante de su país ante el organismo mundial desde el 2008.

 

Para muchos una carrera abierta entre una cara habitual y bastante conocida contra una figura nueva y desacostumbrada de lidiar con los entrecejos de la política comercial multilateral. En esta ocasión el apoyo de EE.UU. y los 27 países de la Unión Europea más Croacia no rindieron los frutos esperados para México. Precisamente, Herminio Blanco buscaba deslavar la etiqueta impuesta como el candidato de los países ricos contra aquella de Azevedo que se identificaba con la voz de los países emergentes y en menor desarrollo, países que ahora motorizan la economía mundial en un contexto de crisis estructural de los países industrializados.

Más allá de contar con una radiografía específica de votos por regiones y países, Brasil presume haber contado con la anuencia de China, India, Rusia y Sudáfrica y con las simpatías de los países del ALBA, Mercosur y la mayoría de la UNASUR, una América Latina que volvió a probar los sinsabores de la división debido a los diferentes proyectos políticos y económicos que imperan. Llamó mucho la atención que Costa Rica, México y Brasil no se hayan puesto de acuerdo para apoyar una candidatura única y común proveniente de Latinoamérica; que se hayan dejado crecer estas postulaciones sin negociaciones eficaces que pusieron al desnudo la falta de unidad y cohesión entre nuestros países.

Sede de la Organización Mundial de Comercio en Ginebra. Fuente: China Daily.

Sin embargo, la designación de Roberto Azevedo al frente de la OMC refleja el nuevo reordenamiento económico mundial que se ha destapado con mayor fuerza ante los embates de la crisis financiera del 2008. Una nueva correlación política de fuerzas en la que China tiene más peso y talla en la economía mundial y empodera su quehacer diplomático para decidir quien dirigirá la OMC. Como quiera que sea, esta experiencia nos deja una reflexión a los mexicanos ¿Cómo nos miran en el mundo? Al parecer nuestro país es percibido bajo el anclaje de América del Norte, un hecho que no puede desmentir la apertura comercial ejemplar que hemos logrado pero que no ha sido suficiente para detonar un mayor desarrollo o para evadir otras responsabilidades. Hoy nuestra estrategia debe ser múltiple y simultánea, las apuestas deben diversificarse, pues ha quedado claro que un México arrinconado a EE.UU. ya no da los mismos dividendos que en el siglo XX.

Otro ingrediente decisivo que favoreció al candidato brasileño fue el respaldo institucional que Itamaraty ha desarrollado con los países de África, una política proactiva y definitoria de lo que Brasil busca ser en el mundo del siglo XXI: un actor de peso en la toma de decisiones internacionales. Su notable presencia política y económica le dieron la posibilidad de seducir a la mayoría de los países del bloque africano que pertenecen a la OMC. Además de sus lazos culturales con sus ex colonias portuguesas, Brasil ha participado en misiones de paz de la ONU y ha ensanchado su apetito político y económico con su creciente red de embajadas y política de cooperación agresiva. En contraste, México se ha quedado rezagado, nuestra salida del G77 y China en la ONU y nuestra cara puesta en el TLCAN y la OCDE nos han marginado de un continente de gran importancia.

Los mexicanos nos deberíamos de preguntar si la carta del TLCAN se materializó de manera positiva para atraer nuevos votos hacia la candidatura de Herminio Blanco. Aunque debemos de considerar los grandes resultados que drenó este arreglo institucional durante los primeros años, hoy a 20 años de su firma, este tratado se encuentra desangelado ante la perdida de competitividad regional frente a otros circuitos económicos y comerciales mundiales. Los contextos son otros, el lanzamiento de la postulación de Herminio Blanco ante la OMC no se desarrolló en el transcurso de la década de los noventa, a partir de entonces han pasado muchas otras cosas que nos explican porqué Brasil le ganó la partida a México: el arribo de China como la segunda economía del mundo, sellando la era del Pacifico y despidiendo la hegemonía en el Atlántico.

ROBERTO AZEVEDO ¿REVIVIR LA RONDA DE DOHA?

Roberto Azevedo el próximo director general de la OMC encontrará su primera prueba de fuego con la celebración de la conferencia ministerial en Bali en diciembre del 2013, la llave para reimpulsar las negociaciones fallidas de la Ronda de Doha que buscan liberalizar el comercio mundial. Las largas e inconclusas negociaciones de la Ronda de Doha ni siquiera pudieron dar un giro de timón con el paquete propuesto por Pascal Lamy en julio del 2008, fallando nuevamente en la tarea de doblegar los fuertes intereses proteccionistas de Europa y EE.UU.

La Ronda de Doha es la ronda de negociaciones comerciales más reciente entre los Miembros de la OMC. Tiene por objeto lograr una importante reforma del sistema de comercio internacional mediante el establecimiento de medidas encaminadas a reducir los obstáculos al comercio y de normas comerciales revisadas. Fuente: World Trade Organization.

La complejidad de las negociaciones y los fuertes intereses imbricados en la agenda de Doha entre países avanzados y economías emergentes han conducido a la OMC a un callejón sin salida, una institución que ha perdido rumbo y ha estado tambaleante en liderazgo. Países desgastados y fatigados por la dificultad de tomar decisiones por “consenso” y ahora golpeados por las afectaciones de la crisis económica que han terminado por desinflar las perspectivas más realistas en torno a la conclusión final de este periodo de negociaciones. Ante este escenario ¿Cuáles son los retos que tendrá que enfrentar Roberto Azevedo? ¿Inyectarle más oxígeno a la Ronda de Doha, dotar a la OMC de la confianza y credibilidad perdida y detener el renovado contagio proteccionista en un momento de vulnerabilidad económica mundial?

LAS ATADURAS DE MALI

El año 2013 se estrenó con el conflicto en Malí y la ofensiva militar de Francia en este país del Sahel africano que, después de muchos años de inestabilidad, logró consolidar la transición política hacia la democracia al haber celebrado sus primeros comicios generales en 1992, después de 32 años de vida independiente. Pero ¿Qué pasa en Malí? ¿Por qué su presidente tuvo que hacer un llamado de ayuda a la comunidad internacional? ¿Cuáles son los motivos del conflicto y el enjambre de intereses que aquejan a este país envuelto en el corazón de la pobreza? Quizás, la primera respuesta encuentra eco en el peso de la historia.

Fuente: BBC

Fuente: BBC

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2012: AÑO DE CRISIS Y DE CAMBIOS DE LIDERAZGOS MUNDIALES

LA CRISIS ECONÓMICA MUNDIAL

Fuente: Encyclopeadia Britannica

Fuente: Encyclopaedia Britannica

2012 fue un año tremendamente difícil para los países de la zona del euro, la todavía principal amenaza a la estabilidad económica mundial. Los graves trastornos financieros, los inmanejables déficits y las deudas galopantes volvieron a poner al euro en el banquillo de los acusados a nivel internacional. Un hecho que obligó a la UE a avanzar en reformas estructurales en sus sistemas de integración y hacer mejoras en su modelo de gobernanza económica regional para disciplinar a los Estados, sancionarlos en caso de incumplimiento y controlar los desequilibrios macroeconómicos. De esta manera, un nuevo pacto fiscal quedó sellado a principios del 2012, aún con el voto en contra de Reino Unido y República Checa.

Por su parte, la economía de EE.UU. presentó una espiral de riesgos por la falta de solidez de sus finanzas públicas. La carencia de un pacto fiscal bipartidista hasta ahora sigue amenazando la gobernabilidad económica del país. Un año en el que se dejo ver la crispación política y la persistente debilidad del mercado laboral que se acompañó del juicio de las urnas, en dónde resultó reelecto el presidente Barack Obama hasta el 2016.

En este nuevo orden difuso y multipolar los países emergentes se erigieron en las grandes locomotoras del crecimiento económico mundial, incluyendo a los países BRICS y a otros países de Asia con clases medias más empoderadas y patrones de consumo ascendentes que contrastan con aquellas desinfladas de EE.UU. y Europa. Si bien, estas economías emergentes le pusieron oxígeno a la economía mundial no olvidemos, que le impusieron una fuerte presión a los recursos alimentarios y energéticos globales. Los elevados precios de las materias primas, han sido un factor determinante de la crisis alimentaria global y la mayor demanda energética global ha agravado la problemática del cambio climático, colocando a China como el país de mayores emisiones contaminantes del mundo.

Mientras tanto, América Latina vivió de un mejor momento económico que Europa y EE.UU. Una región beneficiaria de los altos precios de las materias primas y de la demanda agregada de países como China e India, quienes se han convertido en férreos compradores de los productos básicos sobre todo del Sur de América. A pesar de los riesgos a los que todavía nos enfrentamos, probablemente Europa debería de voltear a ver cómo América Latina sorteó la crisis de su deuda y enfrentó la década perdida. Muchas lecciones que ahora el Norte debe extraer del Sur.

DE MÉXICO A RUSIA: LA CUMBRE DEL G-20

G20 INFOLATAM

Fuente: Infolatam

Durante el 2012, México presidió los trabajos del G-20, el foro de gobernanza económico global más importante de nuestros días que tiene como labor principal contribuir a la estabilización de la economía mundial y atender los desbalances globales para prevenir futuras crisis, precisamente cuando el mundo busca sortear la peor crisis económica mundial desde la depresión de 1929 y la que demanda de un liderazgo político al más alto nivel para concertar la toma de decisiones globales.

México ha sido el primer país latinoamericano en presidir los trabajos de G20, a diferencia de Brasil o Argentina. Desde un principio quedo claro que México se tenía que convertir en un interlocutor para fomentar la coordinación de políticas públicas encaminadas a recuperar la estabilidad y crecimiento. Precisamente, uno de los resultados más importantes de la Cumbre de Los Cabos fue la recapitalización del FMI por más de 450,000 millones de dólares, y los avances que se dieron en materia de reforma financiera, incluyendo al Consejo de Estabilización Financiera.

Como país emergente, México también tuvo la iniciativa de ampliar la agenda temática del G20 relacionada con el desarrollo, un factor que encontró continuidad con aquella Cumbre de Seúl, presidida en el 2010 por Corea del Sur y que buscó conectar mejor la cuestión de la estabilización de la economía mundial que abanderan los países avanzados con los intereses y las perspectivas de los países menos desarrollados. Temas como seguridad alimentaria, crecimiento verde e infraestructura también fueron asuntos a los que México les prestó suma atención, al igual que otros como la volatilidad de los precios de las materias primas agrícolas y la inclusión financiera.

De manos de México, Rusia recibió la presidencia del G20, una titularidad que hará gala de una economía emergente, potencia nuclear, membrecía al G8 y los países BRICS, actor central del mercado energético mundial, así como un país con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de la ONU. En aras de imponer su sello, quizás Rusia tenga como objetivo aumentar el papel de los BRICS en el escenario mundial e incluir los intereses y prioridades de los países emergentes en la gobernanza económica global.

Aún cuando los nudos de la gobernanza económica mundial se encuentran en la delicada situación económica y en una lenta y dubitativa toma de decisiones por parte de los políticos, el caso de Europa, otros riesgos también se hacen latentes, los pendientes de seguir avanzando en una mayor regulación financiera no bancaria y concertar políticas macroeconómicas para fortalecer al sistema monetario internacional, porque algo ha quedado claro con la crisis financiera del 2008, el mercado no lo puede todo.

EUROPA PUESTA EN JAQUE

Durante este 2012, la crisis económica global tuvo efectos políticos cuando se celebraron elecciones y cambios de liderazgos. Las elecciones en varios países europeos como Francia, Grecia y Países Bajos, así como las estadounidenses estuvieron especialmente inscritas en los efectos perversos de la crisis económica mundial.

Hasta el 2012, la crisis de la deuda soberana en la eurozona ha cobrado la caída de siete gobiernos: Sócrates en Portugal, Papandreu en Grecia, Berlusconi en Italia, Zapatero en España, Brian Cowen en Irlanda, Sarkozy en Francia y el primer gabinete de Mark Rutte en Países Bajos. Toda una convulsión política envuelta en la crisis soberana de la deuda que ha puesto de cabeza los principios de la integración supranacional europea, que hasta hace pocos años se presumía como uno de los experimentos geopolíticos y económicos más importantes y vanguardistas del siglo XX.

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Fuente: The New York Times

La Francia tutelada hacia la Alemania de Angela Merkel pareció haber llegado a su fin con la victoria de François Hollande y la derrota de Nicolás Sarkozy en la segunda vuelta electoral del 6 de mayo, una jornada que estuvo marcada por la prioridad económica ante el contexto de crisis imperante, el problema de la competitividad de la economía francesa, los ajustes presupuestales, el desempleo y hasta la pérdida de la calificación crediticia AAA. Un descontento social que terminó por inaugurar la primera alternancia después de 17 años de gobiernos derechistas de Francia y que pudiera arrastrar a otros países europeos a girar hacia el socialismo, una prueba de fuego que se desplegará con las elecciones alemanas del 2013.

Las desventuras económicas de Grecia sellaron la inestabilidad política de este país que ha puesto a temblar a toda la estructura del euro. Tsunamis políticos como el descabezamiento del ex Primer Ministro Giorgios Papandreu, elecciones anticipadas y segunda vueltas electorales reflejaron la polarización de la sociedad, el afianzamiento de los partidos extremistas y los arrebatos y fastidios en contra de Angela Merkel. Un país en el que convergen los grandes cuestionamientos sobre el futuro europeo, una disputa inacabada entre los integracionistas y euroescépticos y que pasa por la disyuntiva de recurrir a más o menos Europa para salir de la crisis.

Y hablando de Grecia, no podemos dejar de mirar a Chipre y a su gobierno grecochipriota, que desde el 1° de julio asumió la presidencia de la UE, en un momento decisivo debido a la elaboración del marco financiero para el periodo 2014-2020. Además, tras la convulsión griega, Chipre enfrenta una situación muy alarmante en tém términos económicos, sufre de recesión, desempleo y su alta dependencia de la economía griega la han obligado a pedir un rescate financiero al igual que otros países de la eurozona.

Bajo este contexto, la última víctima más visible del drama europeo se materializó con la caída del primer gobierno de Mark Rutte en los Países Bajos y el posicionamiento renovado que consiguió el ultraderechista Geert Wilders del Partido de la Libertad. Con fama de país rico, estable, comprometido con el saneamiento de sus finanzas públicas y uno de los países más europeístas es que Holanda sorprendió al mundo cuando cayó la coalición de fuerzas políticas sostenida por el gobierno de liberales y demócratas.

LAS ELECCIONES EN EE.UU Y LA RENOVACIÓN DE LA CÚPULA EN CHINA

4 more years
Fuente: @BarackObama

2012 fue un año de elecciones. Las elecciones en Estados Unidos, que tuvieron como objetivo renovar la Presidencia, la Cámara Baja y un tercio del Senado, acapararon la mirada internacional. El duelo Obama-Romney contendió para dirigir a la primera economía mundial, a la maquinaria militar más poderosa de la historia y a la nación que tiene un liderazgo indiscutible en materia de investigación y desarrollo.

En una jornada electoral considerada como una de las más reñidas de la historia estadounidense fuimos testigos de una lucha encarnizada por conquistar los 270 votos del Colegio Electoral que volvieron a dejar la llave de la Casa Blanca en los estados indecisos o “columpio” como Ohio, Florida, Colorado, Virginia, Pennsylvania, entre otros. Unas elecciones que se recordarán por los montos de financiamiento inéditos que se consiguieron a través de los Súper PACs, los comités de acción política autorizados para recibir cantidades ilimitadas de dinero y por el comportamiento del voto latino en los estados en disputa que finalmente favorecieron a Obama. Unas elecciones que nos dejaron ver a un país dividido, ideologizado y encontrado.

Esta jornada electoral quedó enmarcada bajo los determinantes de una economía anémica y pausada que no logró arrojar dividendos ante los ojos y bolsillos de los votantes y que se disputó en dos modelos de países distintos acompañados de visiones dispares en materia económica, política y social y hasta en el rol que EE.UU debe de jugar en el mundo. Diferencias bipartidistas que partieron de una manera opuesta de concebir al Estado y que se reflejan en la articulación de códigos fiscales distintos y desacuerdos de cómo encarar el déficit y la reducción de la deuda nacional.

Xi Jinping fue elegido Secretario General del Partido Comunista Chino
Fuente: The Telegraph

Asimismo, este 2012 fue testigo de una cita histórica, la llegada de la quinta generación de líderes a China y la renovación de la cúpula política con la celebración del XVIII Congreso del Partido Comunista en China para elegir al Politburó y a su Comité Permanente, el cónclave más codiciado por la élite política china que ahora tendrá que definir el rumbo político, económico y social de este país emergente y clave a nivel mundial.

Muchos retos tendrá que enfrentar este cambio generacional en China. La tan sensible y esperada reforma política que le quita el sueño a distintas facciones del gobierno y del partido, los asuntos relacionados con el régimen de libertades y derechos humanos, la galopante desigualdad social en un país que practica el socialismo de mercado y los desafíos que se asoman como segunda economía del mundo y su paso más ralentizado frente a la crisis económica de Occidente. La nueva piel del dragón quedó marcada en este 2012.

ELECCIONES INDIRECTAS EN CHINA. CAMBIO DE LIDERAZGOS: INICIO DEL XVIII Congreso Nacional del Partido Comunista, 8 DE NOVIEMBRE 2012.

LA NUEVA PIEL DEL DRAGÓN

Dos días después de celebrarse elecciones en EE.UU., el mundo viró su mirada hacia la sucesión política en China con la llegada de la quinta generación de líderes; tras el paso de Mao, Deng Xiaoping, Jaing Zemin y Hu Jintao. La celebración del XVIII Congreso Nacional del Partido Comunista, el cual inició el pasado 8 de noviembre, se considera la punta de lanza que permitirá materializar cambios sustantivos en la cúpula del poder. Una estela de nombramientos, reemplazos y jubilaciones está teniendo cabida junto con una serie de maniobras políticas, en aras de sellar la nueva dirección del partido para los próximos diez años. Todo esto mediante la designación del Politburó y de su todopoderosa Comisión Permanente, el círculo más íntimo del poder que hasta ahora no se sabe si quedará integrada por siete o nueve miembros.

Fuente: The Guardian

Se espera que el relevo chino esté conformado por el actual vicepresidente Xi Jinping, quien reemplazará al presidente Hu Jintao, y Li Keqiang, como sucesor del actual Primer Ministro Wen Jiabao. Este cambio de jefatura que se cristalizará hasta marzo del 2013, prendió un escenario de alto voltaje para la élite política china, quien durante este año, tuvo que tomar decisiones centrales para definir la sucesión de fuerzas que enfrentará los retos que vienen en materia política, económica, social, demográfica y de sus relaciones con el exterior. Una lucha intestina para enfrentar el delicado y sensible tema de la reforma política, la cual busca ceder espacios en materia de transparencia y régimen de libertades y que se topa con liderazgos más conservadores y regresivos que bajo el manto neo-maoísta, privilegian el monopolio del partido comunista y el control vertical del poder.

En últimas fechas, el espectro político chino se vio convulsionado por la salida de Bo Xilai, uno de los íconos más ortodoxos del partido comunista y de línea conservadora; el cual, junto con su esposa Gu Kilai, protagonizó uno de los mayores escándalos políticos en la historia reciente del país asiático. La mujer, conocida como la Jackie Kennedy china, se le acusó de haber envenenado a un empresario británico, en medio de una red de corrupción dentro del propio sistema burocrático chino. Dentro de esta trama, la opinión pública fue sorprendida con la desaparición y reaparición de Xi Jinping, el vicepresidente chino que está llamado a remplazar a Hu Jintao y que su ausencia levantó una serie de dudas y suspicacias que no encontraron respuestas bajo el hermetismo y secretismo del régimen chino; un golpe más a la supuesta imagen de cohesión y unidad que el partido comunista se ha empeñado en propagar.

Xi Jinping, nuevo presidente de China. Fuente: China.org.cn

No habrá que perder de vista que la celebración de este Congreso se estrena bajo el lucimiento de China como la segunda economía del mundo y su nuevo estatus como poder hegemónico ascendente. La misma OCDE ha declarado que China, en menos de cuatro años, se convertirá en la economía más grande del mundo, arrebatándole el lugar a EE.UU. Sin embargo, será la quinta generación de líderes aquella que deberá enfrentar el crecimiento cada vez más anémico y pausado de los estadounidenses y europeos, lo cual tendrá consecuencias directas a su economía, la mayor ralentización y enfriamiento que podría vulnerar su divisa más codiciada: la estabilidad política y social.

Este milagro chino que se practica a través del socialismo de mercado, y que le ha dado un respiro enérgico a la economía mundial, no se salva de los numerosos riesgos y peligros que lo acechan. Corrupción, negocios de estado, cultura de nepotismo, millonarios y billonarios (que ya se apuntan en la lista Forbes), chocan con los principios de la cultura socialista y del pacto histórico convenido y proclamado desde generaciones atrás.

Una élite política que tendrá que resolver el crecimiento disparejo y desigual que está fallando en su tarea de repartir la riqueza de manera más equitativa, cerrar los alarmantes desequilibrios entre regiones y campo-ciudad, reducir la pobreza y enfrentar el problema capital del envejecimiento de su población. Esto último, una problemática compleja de resolver, sobre todo vinculada a la política controvertida del “hijo único”, la cual nos obliga a preguntarnos si China podrá dar ese salto definitivo para inscribirse en la lista de las economías desarrolladas cuando está amenazada por la escasez de mano de obra.