EL ESPIONAJE DE CARÁCTER TRASNACIONAL

El tema del espionaje masivo de carácter trasnacional entró de lleno en la agenda pública mundial en este año. No porque sea un asunto nuevo de las relaciones internacionales, sino por las implicaciones que se detonaron a partir de saber quién fue el “soplón o delator” de los miles de documentos secretos sobre los programas de espionaje del gobierno de EE.UU. Las prácticas del espionaje y contraespionaje no son un quehacer exclusivo de las superpotencias o de los poderes globales, hoy es un asunto común y habitual que se ejercita entre todas las naciones del mundo, incluso entre amigos y aliados. Sin embargo, en este ocasión el emisor fue Edward Snowden, el excontratista de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de EE.UU; quien se encuentra en calidad de refugiado en Rusia.

FUENTE: Theguardian.co.uk

Edward Snowden nos reveló el interés desmedido que tiene EE.UU. de controlar la información y su capacidad de interceptar todo tipo de interacción que haga cualquier persona en el mundo que utilice las telecomunicaciones. La recolección y vigilancia de llamadas telefónicas, mensajes de texto, correos electrónicos, conversaciones y actividades en internet parece ser otra arista de la guerra por mantener la supremacía del hegemón mediante el control totalitario de la información. Justamente el monopolio de la información es otro modo clave del poder global y representa una ventaja competitiva para los países a la hora de tomar decisiones, pues es a través de ésta, que los poderes se arrogan el derecho de amenazar, manipular, intimidar y chantajear a millones de personas y de vulnerar la soberanía e independencia de los países.

Fue en nombre del terrorismo y de la seguridad que se le ha dado carta abierta a los servicios de inteligencia para vigilar a los ciudadanos de todo el planeta, una situación que se remonta a los ataques terroristas en contra de EE.UU. y cuando se aprobó la Ley Patriota que ampliaba los recursos del Estado para pelear en contra del terrorismo. No obstante y pese al escándalo global, EE.UU. seguirá utilizando estas herramientas porque las considera ineludibles, legales y eficaces para su seguridad nacional y para la tarea de protección de sus ciudadanos. Sin embargo, no toda la información que se recolecta está justificada por motivos de seguridad ¿Habría que imponerle un coto al espionaje masivo que se practica desde EE.UU?

Barack Obama, ha asegurado a la canciller alemana Angela Merkel que su país no está espiando las llamadas de su teléfono móvil y que “nunca ha tenido ni tendrá” esa intención.

Uno de los mensajes más claros que deja el caso Snowden es que bajo la era de la explosión de las tecnologías, EE.UU. practica la vigilancia de manera masiva. La potencialización y socialización de la vigilancia o bien como algunos autores la llaman la “democratización” de ésta y del nicho de negocios que representa su comercialización ha hecho que todos seamos vulnerables. Hoy todos podemos ser interceptados por la inteligencia militar, aunque los figuras del poder son presas de mayor atracción. En esta plataforma, hay que decir que participan muchos: países grandes, medianos y chicos tanto en su condición de países industrializados, emergentes o bien países menos adelantados y los ciudadanos en su mayoría como víctimas.

FUENTE:Olasonora.com

Otra de las cuestiones que ha traído a colación el espionaje masivo de EE.UU. es el tema de la colaboración entre agencias de inteligencia y servicios secretos. Entre amigos y aliados se espían y las tareas de contrainteligencia y contraespionaje se practican de manera tradicional. ¿Por qué? Porque en el juego de las relaciones internacionales no hay amistades sólo intereses que se hacen valer.

EE.UU. ¿AGUAS TURBULENTAS EN SU DIPLOMACIA?

¿Realmente tendrá un impacto en las relaciones de poder haber hecho públicas las estrategias de espionaje masivo realizadas por el gobierno de EE.UU.? Quizás, los efectos colaterales ya los estamos viendo con el deterioro de la imagen de EE.UU., un sentimiento antiestadounidense que crece en Europa y un cuestionamiento generalizado sobre la labor de las embajadas y misiones diplomáticas alrededor del orbe. Si bien el discurso público también está impactado y se han elevado de tono las declaraciones entre jefes de estado y gobierno, en realidad estos actos distan de tener mayores consecuencias.

Hemos dejado claro que Estados Unidos recoge información de inteligencia en el extranjero del mismo tipo de la que recogen todos los países: EU

En esta ocasión las filtraciones de Edward Snowden no han cambiado los patrones de cooperación trasatlánticas entre EE.UU. y Europa. Más allá de los enojos, reclamos y solicitud de explicaciones a Washington no se han tomado medidas más severas o represalias concretas en contra de la todavía primera potencia mundial, porque de hecho todos los países del mundo practican una agenda de espionaje y la misma Europa tiene miedo de próximas revelaciones.

FUENTE: Securityartwork.es

Ilustremos con el ejemplo de la Cumbre de la Unión Europea que tuvo lugar a finales de octubre en Bruselas. Los 28 países apoyaron una tímida declaración de protesta pese a que se activaron algunos grupos de trabajo para revisar las cooperación entre los servicios secretos con EE.UU., y se haya desatado un debate en la Eurocámara frente a una posible cancelación del acuerdo de transferencia de datos bancarios con Washington en la lucha antiterrorista. Así como examinar otro acuerdo llamado Safe Horbour, que regula la forma en como las empresas estadounidenses acceden a datos de los europeos.

No obstante las denuncias, la segunda ronda de negociaciones del Acuerdo Trasatlántico de Comercio e Inversión (TTIP) en Bruselas no fue cancelada, justamente el tratado de mayor importancia birregional, cuyo potencial alcanzaría la zona de libre comercio más grande del mundo con un aumento del PIB tanto de EE.UU. como de Europa. Es importante comentar que las negociaciones se pospusieron no como moneda de cambio a las tareas de espionaje sino debido al cierre del gobierno estadounidense mismo que ya se han celebrado y que tienen fecha de continuidad en Washington el próximo diciembre. Bajo este tenor, la vigilancia hacia España, Francia y las escuchas al celular de la canciller Angela Merkel, así como a millones de ciudadanos europeos no han todavía trastocado las bases de colaboración entre ambos aliados.

FUENTE: Elcomercio.pe

Espiada Dilma Rousseff, entre otros líderes internacionales, la mandataria suspendió una visita de estado que iba a realizar a Washington en octubre pasado. Calificada como una “violación” a la soberanía de su país y una “falta de respeto”, la mandataria sudamericana encabeza una iniciativa para que la ONU adopte una resolución para darle fin al espionaje electrónico y propone la realización de un foro mundial en abril del 2014 en aras de proteger el derecho de la privacidad de los individuos. Ahora los decisores en Brasil están haciendo todo lo posible para alojar datos de sus ciudadanos con proveedores locales y disminuir la dependencia de los consorcios de Silicon Valley.

 SEGURIDAD VERSUS LIBERTAD: TODOS SOMOS VULNERABLES

Las filtraciones de Edward Snowden han sacado a colación varios debates sobre los que debemos de reflexionar. Por una lado, el tema de la función social de los “soplones o filtradores” en aras de desvelar información secreta de interés público. Aquí hay un disyuntiva que atajar: el revelar información para beneficio colectivo pero a su vez faltando a la ley porque difundir información confidencial y clasificada como secreta es ilegal. Este es un asunto abordado por varios activistas dedicados a la defensa y promoción de la libertad de expresión como la organización Article 19 que tiene oficinas en México y otros lados del mundo.

FUENTE: Presseurop.eu

A lo largo de la historia se han cometido muchas violaciones a los derechos humanos y otras libertades fundamentales en nombre del propósito supremo de preservar y resguardar la seguridad nacional. Internet ha generado cambios en las formas de cómo la sociedad interactúa con el Estado, sobre todo porque la red de redes o la autopista de la información ha descentralizado el poder y ha democratizado la información que de manera simultánea el Estado busca monopolizar y controlar. Así como utilizarla de acuerdo al acomodo de sus intereses, pero ¿cómo proteger la seguridad nacional sin violar los derechos y las libertades fundamentales? ¿cómo resolvemos el tema de la transparencia y la rendición de cuentas de los Estados?

El tema de la privacidad y la seguridad de datos no está resuelto en el mundo de las telecomunicaciones. ¿Acaso no somos vulnerables todos los ciudadanos cuando impera la complicidad de grandes empresas y conglomerados de la información con el gobierno de EE.UU. para vigilar masivamente nuestras comunicaciones? La Agencia de Seguridad Nacional en EE.UU. ha tenido acceso directo a servidores de compañías como Google, Yahoo, Facebook, Apple, Microsoft, etc, desde los que han obtenido millones de datos y registros de sus usuarios.

FUENTE: Muycomputerpro.com

El revuelo causado por Snowden también le impone una serie de preguntas a los mexicanos ¿cómo estamos reaccionando ante el tema del espionaje masivo y las acciones de inteligencia desproporcionadas desde Washington? ¿nos debemos de resignar a ser vigilados y espiados o por el contrario debemos de apuntalar el derecho a la protección de datos personales? La misma Sigrid Arzt, Comisionada del IFAI pone el dedo sobre el renglón al señalar que el tema no es de interés público y que nos falta mucho por generar una cultura de protección de datos en el país, toda una paradoja cuando alrededor de 45 millones de mexicanos tienen acceso a internet.

@RinaMussali

Anuncios

ALEMANIA: LOS DILEMAS DE ANGIE

Una nueva correlación de fuerzas políticas llegó a la Alemania de Angela Merkel. La canciller que consiguió una tercera reelección para cuatro años más de gobierno, pero que falló en su deseo de conseguir los asientos necesarios para sellar una mayoría absoluta en el Bundestag. Con el 41.5% de los votos totales para la Unión Demócrata-Cristiana (CDU) y su partido gemelo en Baviera (CSU), la “dama de hierro” alemana conquistó 8% más de los votos alcanzados hace cuatro años; cifras que le permiten codearse con aquellas obtenidas por el excanciller Helmut Kohl después de la reunificación en 1990.

FUENTE: Rianovosti

Esta campaña, que desde un principio no se disputó entre candidatos sino bajo la matemática de las coaliciones y socios potenciales de gobierno, hizo girar la victoria pre-cantada de Merkel hacia la necesidad de incrementar la capacidad de voto del eslabón más débil de su coalición gobernante: el Partido Liberal Democrático (FDP), la tercera fuerza política más votada en 2009 y que cayó en desgracia este año cuando no pudo superar la barrera del 5% de la votación a nivel federal para permanecer dentro del Parlamento Federal. Un parteaguas histórico que cimbró al establishment político alemán, el cual se jactaba de lidiar con esta fuerza bisagra con 64 años de presencia ininterrumpida en el Bundestag, quedando marginada y borrada del mapa político nacional.

El mandato de las urnas le abren a la Canciller alemana dos posibilidades reales para formar su próximo gobierno. Podría reeditar la ya experimentada “gran coalición” de 2005 entre la CDU+CSU y el Partido Socialdemócrata (SPD), la cual abrió el primer gabinete de Merkel, cuyos resultados fueron duramente criticados por gran parte del electorado y dieron origen a la derrota histórica en 2009 del SPD en Alemania, conquistando únicamente el 23% de los votos totales. Una lección dura para Peer Steinbruck, principal rival de Angela Merkel en estos comicios, quien en su nuevo papel de oposición no necesariamente buscará sellar un “matrimonio de conveniencia” con la derecha conservadora. Finalmente se podría sellar una alianza con los Verdes, este actor que después de la contienda anunció su voluntad política de iniciar conversaciones con los representantes de la mujer clave en Europa.

FUENTE: Politik Online.

Tampoco hay que perder de vista dentro del radar electoral la sumatoria que consiguieron las izquierdas alemanas en este año. Una hipotética, dudosa y casi imposible unión del SPD, Verdes y Die Linke -éste último el partido de izquierda radical, conformado por excomunistas, que gracias a estos comicios se convierte en la tercera fuerza política más votada a nivel nacional- acumularía un total de 42.7% con el 95% de los votos escrutados; un agregado que supera el 41.5% conseguido por Angela Merkel. Lo anterior podría romper con todos los marcos previstos al convertir a la CDU+CSU en la primera minoría de oposición aunque haya sido la fuerza más votada dentro del país alemán.

Otro de los rasgos distintivos que sellaron el ambiente electoral en Alemania fue una campaña centrada en torno a la figura de Angela Merkel, la mandamás pragmática y racional que desfondó de todo entusiasmo y emoción la campaña con el propósito de desmovilizar al electorado y asegurar un bajo perfil alrededor de la contienda. Bajo un mensaje de “seguridad y estabilidad” es que la Canciller se dio el lujo de ni siquiera promover y discutir a fondo el proyecto político de su partido para los siguientes cuatro años de gobierno. Una narrativa que tuvo como máximo exponente la frase utilizada en el único debate celebrado entre los dos principales candidatos: “Ustedes ya me conocen, saben quién soy y cómo gobierno”. Finalmente este mensaje cohabitó con el acomodo y arrebatamiento de muchas de las banderas políticas apadrinadas por sus adversarios, dejando atrapado y descobijado al SPD, el principal partido opositor.

“Ustedes ya me conocen, saben quién soy y cómo gobierno”. Angela Merkel

Bajo este tenor valdría la pena preguntarse: ¿cuáles son las claves que soportan el “mensaje de confianza” que la Canciller le vendió al electorado? Probablemente la respuesta se coloque en el ámbito económico. El repunte significativo de la locomotora alemana, distanciado de sus pares europeos que continúan enfrascados en un mar de convulsiones políticas y económicas, sellan el consentimiento y aprobación del electorado. No es de poca importancia que la economía germana haya crecido en 2012 alrededor del 0.9% y 0.7% en el segundo trimestre de 2013; resistido por una tasa de desempleo que se disputa alrededor del 5.6%, la más baja desde los tiempos de la reunificación, y registrando una mejora sustantiva en el consumo, productividad y ventas al exterior. De esta manera Angela Merkel, junto con el Primer Ministro polaco, se desmarcan de la estampida de los gobiernos caídos en la eurozona y escapan de la tendencia comunitaria de cobrar factura al estilo de Zapatero en España, Berlusconi en Italia, Cowen en Irlanda, Sócrates en Portugal, Papandreu en Grecia, Sarkozy en Francia o bien el primer gabinete de Mark Rutte en los Países Bajos.

FUENTE: The Economist

Son bastantes los nuevos retos que Angela Merkel tendrá que enfrentar en la eurozona: ¿atender el tercer paquete de ayuda a Grecia? ¿lidiar con el referéndum que se celebrará en Reino Unido en 2017 para evaluar su permanencia dentro de la Unión Europea (UE) -aunque pudiera ser no vinculante debido a la celebración de las elecciones en el 2015-? La conclusión es clara, la posición pro-comunitaria y fuertemente europeísta de Alemania se encuentra fincada en grandes intereses económicos. Al ser la segunda economía exportadora del mundo, el 40% de sus ventas al exterior se realiza con los vecinos de la eurozona; mientras los bancos alemanes siguen siendo los principales acreedores y financistas de las deudas soberanas europeas.

@RinaMussali

https://www.facebook.com/RinaMussali

LA VISITA DE BARACK OBAMA A ALEMANIA: ¿UN NUEVO IMPULSO A LA RELACIÓN TRASATLÁNTICA?

Tras la Cumbre del G8 que se llevó a cabo en Irlanda del Norte, el presidente de EE.UU. Barack Obama se enfila hacia Alemania en una visita de Estado que se presume toral para las relaciones trasatlánticas. Un encuentro muy esperado tras las pocas afinidades que comparten Obama y Angela Merkel y las relaciones distantes y  tirantes que se han desarrollado en los últimos años entre ambos países. Desde la Puerta de Brandemburgo, uno de los lugares más simbólicos de la capital alemana, se espera que Obama deje un mensaje claro en medio del caos económico en el viejo continente. ¿Se dará un nuevo aliento a la asociación euro-atlántica?

La necesidad del acercamiento entre EE.UU. y Alemania se antoja indispensable para superar la enorme crisis económica que se originó en EE.U. y que generó una secuela devastadora en las distintas ramas de la actividad económica mundial. No obstante, los quiebres en la economía griega, chipriota, española, italiana, irlandesa y portuguesa, así como los embates que enfrenta la economía francesa y la dilación política y falta de flexibilidad institucional por parte de Bruselas para superar la crisis han generado una estela de mayores descalabros para la economía estadounidense, que todavía crece a ritmos pausados y anémicos. EE.UU. necesita de una Europa vigorosa para seguir creciendo, por ello resulta de vital importancia reforzar sus lazos con Alemania, el motor del crecimiento económico europeo que ha sido comandado en los últimos años por Angela Merkel, la mujer más poderosa del mundo, de acuerdo a la lista publicada por la revista Forbes.

Uno de los discursos más emotivos de histórica campaña presidencial del 2008 fue el pronunciado por Barack Obama frente a 200,000 personas en la Columna de la Victoria de Berlín.

Fuente: Youtube

La alianza trasatlántica entre EE.UU. y la UE que se busca extender en este complejo mundo multipolar tiene como cimiento-base la segunda mitad del siglo XX cuando EE.UU. se erigió en la indiscutible gran potencia mundial, tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. Ante una Europa devastada, se anunciaba el histórico “Plan Marshall”; la movilización de recursos estadounidenses para apoyar la reconstrucción europea, impedir su insolvencia y prevenir la expansión del comunismo, suscitando las condiciones idóneas para reforzar los regímenes pro-democráticos en el viejo continente. Si bien los vínculos trasatlánticos se forjaron alrededor de la amenaza soviética, más adelante las relaciones económicas y el entendimiento común se basaron en una comunidad de valores compartidos como el libre mercado, la democracia y derechos humanos.

Otro capítulo central de esta historia trasatlántica fue la creación de la OTAN, la alianza militar dedicada originalmente a garantizar la seguridad de Europa Occidental y evitar el expansionismo del “ejército rojo” que pronto recreó el Pacto de Varsovia como una organización paralela que debían vencer.  Con la caída del Muro de Berlín y el ocaso de la estructura bipolar, las relaciones trasatlánticas sufrieron una crisis de identidad y el desafío mayor de redefinir su misión en una nueva era de las relaciones internacionales, en donde los desafíos de la seguridad colectiva global y la inseguridad económica mundial los une en aras de enfrentar el convulso siglo XXI.

Fuente: TIME

Las relaciones entre el viejo y nuevo continente no han sido tersas. Interpretaciones distintas a temas, factores e intereses las han obligado a transitar por el camino de las tensiones, tropiezos y contratiempos. Las divergencias partidistas no han sido los mejores consejeros. El mismo Barack Obama ha criticado la política de austeridad de Angela Merkel y prefiere un mayor acercamiento con el país galo en manos de Francois Hollande. Más allá de las visiones políticas e ideológicas, las relaciones trasatlánticas deben trascender los contextos inmediatistas para forjar la nueva alianza que les exige el sigl

EL ACUERDO TRASATLÁNTICO SOBRE LIBRE COMERCIO EE.UU-UE

La promoción de una agenda atlántica renovada, quizás encuentre punto de acción en la Cumbre del G8 y más adelante en la visita que haga Barack Obama a Alemania. El primer ministro británico David Cameron, quien preside los trabajos del G8 en Irlanda del Norte ha señalado la posibilidad real de lanzar un Acuerdo de Libre Comercio e Inversión entre EE.UU. y la UE. Una declaración no hueca si recordamos el anuncio que hizo el presidente Barack Obama en su último mensaje sobre el Estado de la Unión sobre el inicio de las negociaciones para conformar la Alianza Trasatlántica de Comercio e Inversión con la UE, TAFTA como algunos le llaman.

Renovar el liderazgo comercial de Europa y reforzar la vocación competitiva de las dos economías más importantes del mundo parece ser un noticia positiva cuando cunden bajas expectativas de enrolarnos en la senda de la recuperación económica sostenida. Un potencial TLC trasatlántico pudiera eliminar los aranceles y otras barreras al comercio de bienes y servicios como la necesidad de armonizar regulaciones y normativas que dificultan los negocios entre ambas regiones; drenando mejores números en materia de crecimiento económico, empleo y niveles de competitividad, justamente cuando estamos atravesando el quinto año de la peor crisis económica mundial desde 1929.

Un tratado de este calibre tendría repercusiones globales, pues ambas economías representan cerca del 50% del PIB mundial.  Si los vaticinios se cumplen, el TAFTA derrochará un crecimiento anual al bloque europeo de cerca del 0.5% de su PIB y generaría ganancias de cerca de $113 mil millones de dólares a los estadounidenses, según Karel de Gutch, el Comisionado de Comercio de la UE. Dividendos que pudieran tener un efecto arrastre para la economía mundial, activando varias correas de transmisión que se despliegan en este mundo globalizado e interdependiente. ¿Acaso una bofetada al proteccionismo que se practica cuando seguimos atravesando una época de vacas flacas en la economía mundial y al tiempo que la Ronda de Doha no parece despertar?

Un pacto económico entre EE.UU. y la UE tendría que superar las enormes dificultades que implican la concertación con 27 naciones más Croacia, el país número 28 que se enfilará en las riendas europeas el próximo 1º de julio, a pesar del encogido clima económico que persiste. Además se requerirá de enormes dosis de voluntad política para superar los temas más espinosos que bordean la agenda de la agricultura, subsidios, servicios y propiedad intelectual, entre muchos otros. Por otro lado, habría que asegurarse que los altos mandos europeos y sus líderes en Bruselas, otorguen el beneplácito correspondiente para formalizar un acuerdo económico con EE.UU; tal vez uno de los alicientes que actúe a favor de este tratado sea la Alianza Transpacífica (TPP) y el dinamismo que se cuece en la Cuenca del Pacífico con China a la cabeza, lo que obligará a que Alemania busque un mercado más seguro para sus exportaciones

En esta guerra comercial, México enfrenta cada vez más presiones competitivas. Hasta ahora no hemos sido invitados a participar en el TAFTA, una noticia que nos merma en nuestra condición de socio con el mercado más importante del mundo y con quien tenemos firmado un TLCAN. Las advertencias que hace el Ministerio de Economía y Tecnología de Alemania mediante un estudio sobre los efectos y dimensiones de la alianza trasatlántica dejan un mensaje claro: los países que ya disfrutan de un TLC con EE.UU. o la UE pudieran ser los grandes perdedores, México, Canadá y Chile se encuentran en la lista.

Fuente: News UK

El presidente de EEUU y el primer ministro británico, se reunieron en el marco del G8 para discutir el TLC

Fuente: News UK. 

ALEMANIA ANTE LA CRISIS ECONÓMICA EUROPEA

En 2013 se cumplen cinco años del inicio de la crisis financiera en la UE  y con ello el proyecto de integración supranacional más ambicioso del mundo que no pudo disimular su inseguridad y fuerte crisis identitaria. Una crisis alimentada por otras: la crisis de la deuda soberana, la fiscal, la bancaria y la de competitividad que han estado envueltas por una clase política que ha dilatado la toma de decisiones. La sacudida europea ha aumentado las divisiones entre las regiones de la Europa dispar y heterogénea, los países más prósperos e industrializados del Norte contrastan con los países periféricos del Sur.

En entredicho se han puesto las bondades del proyecto europeo. Una opinión pública harta de los problemas económicos y sociales crecientes y de los divisores que ha generado este desánimo colectivo mayor. Respuestas nacionalistas, proteccionistas, extremistas y xenofóbicas dejan palpar el enorme descontento juvenil y malestar de la clase trabajadora que ha estado acompañado de recortes a la edad de jubilación y tasas alarmantes del desempleo. Todo un cocktail que ha traído consecuencias muy costosas para los principios de la subsidiariedad de la UE.

En estos tiempos de crisis, Alemania ha asumido un rol preponderante en el manejo de la debacle. La canciller Angela Merkel ha buscado ser implacable con su receta de disciplina fiscal y presupuestaria, así como con las reformas estructurales pendientes que los países de la eurozona deben implementar. La tremenda austeridad impuesta desde Berlín y la lógica conservadora ha ocasionado el enojo y la crítica de los países mediterráneos que buscan privilegiar las políticas del crecimiento. Esto ha distanciado a Alemania de sus aliados tradicionales,  la economía más poderosa de Europa que marca la directriz y hegemonía en el viejo continente y que levanta temor a sus alrededores.

Fuente: NEWS UK

Para Angela Merkel “más Europa y no menos Europa” es la ruta por la que debe de transitar la Unión. Por ello ha apoyado el pacto fiscal y medidas importantes para reforzar la unión económica y monetaria y corregir las deficiencias del sector bancario y financiero. El país germano tiene un interés de coadyuvar a solventar los desequilibrios macroeconómicos y crear nuevas instituciones de vigilancia regional debido a que mantiene enormes intereses económicos en la Unión. Alemania tiene una fuerte dependencia exportadora y sus principales mercados de bienes, servicios e inversión son sus socios europeos, por ello es de interés capital robustecer su capacidad de compra.

No perdamos de vista la cita electoral más importantes del 2013: las elecciones en Alemania que tendrán lugar el 22 de septiembre, el evento político más relevante para la UE en donde podrá ser reelecta Angela Merkel. Aún cuando en su campaña no se podrá ignorar la difícil situación europea, no hay que olvidar que el país germano ha sido el mejor librado y la única economía de la eurozona que no ha caído en recesión. Pero no todo será miel sobre hojuelas para Merkel, no olvidemos la dura derrota que sufrió en los comicios regionales de Baja Sajonia en enero del 2013.