EVO MORALES ¿REELECCIÓN EN EL 2014?

FUENTE: Turismo-solidario.es

Bolivia es un país con características muy particulares dentro del mapa de naciones latinoamericanas. Las diferencias étnicas y socioeconómicos han rasgado su historia, una narrativa que creció alrededor de un Estado precario acompañado de fuertes tensiones regionales. Como punto de partida la Guerra del Pacífico entre Chile y Bolivia en 1879 que dejó a Bolivia sin acceso al mar y más adelante la Guerra del Chaco entre Bolivia y Paraguay, uno de los conflictos más sangrientos de la historia sudamericana y en la que Bolivia perdió parte de su territorio.

Con una sociedad heterogénea y pluricultural la cuestión “nacional” en Bolivia sigue siendo un asunto inacabado, un acontecer que provoca tensiones sociales con la existencia de 36 etnias indígenas, entre las que destacan los Aymaras y Quechuas hasta los Nahua, este último, un grupo nómada que se desplaza entre la frontera de Bolivia y Perú y que muchos presumen se está exterminando. Bajo este mosaico social y cultural es que la vida republicana en Bolivia desarrollada a lo largo de 180 años no le acompañó un sostén político que favoreciera la toma de decisiones hacia la mayoría indígena. Hasta que llegó Evo Morales a la presidencia, el primer mandatario de origen indígena en el país andino.

Con su revolución democrática y cultural, Evo Morales pudo refundar al país con la nueva constitución del 2009. Bolivia dejó de ser una república para convertirse en un Estado Plurinacional que habilita la participación de los pueblos indígenas en todos los niveles del poder estatal y local, incluyendo una cuota de parlamentarios indígenas por circunscripciones, un sistema de justicia indígena y el reconocimiento a sus reivindicaciones autonomistas, así como un modelo económico y social basado en sus recursos forestales. Por si fuera poco, establece un límite para la tenencia de parcelas, acotando los latifundios y reconociendo el acceso al agua y los servicios básicos como derechos humanos.

“Aquí no venimos para figurar, sino para trabajar. Aquí no estamos por la plata, sino por la patria. Aquí no estamos detrás del dinero, aquí estamos por el pueblo”, destacó Morales en el 2009. FUENTE: 20minutos.es

Bajo el sello de la carta magna del 2009, Evo Morales hace realidad su ideario político y social estableciendo el control del Estado sobre la economía y el domino directo de los recursos naturales, instruyendo que los hidrocarburos no se pueden privatizar y que la energía deberá ser manejada bajo la exclusividad y rectoría del Estado. Esta nueva dimensión de Bolivia contrasta con su parcial modernización capitalista que estuvo cimentada en los poderosos grupos terratenientes ligados al enclave minero y una economía dominantemente extractiva, dirigida al mercado internacional en donde fuertes intereses trasnacionales tuvieron lugar.

La historia de Bolivia es también la historia de la pobreza, el atraso y la desigualdad. Las cifras son escalofriantes: el 10% más pobre en Bolivia recibe tan sólo el 0.2% del total del ingreso, mientras que el 10% más rico se queda con alrededor del 48%, es decir 235 veces más, según lo señala el Plan Nacional de Desarrollo del 2010. Pese a esta realidad humillante, no podemos dejar de ver que Bolivia creció durante el primer semestre del 2013 al 6.5%, en palabras de Luis Alberto Moreno, presidente del BID, la economía andina que se ha cuadriplicado en los últimos ocho años.

FUENTE: Periódico El Cambio.

Bolivia enfrenta múltiples divisiones y parcelamientos entre grupos y actores políticos. La rivalidad entre el bloque nacionalista, indigenista y popular frente el al conjunto de fuerzas conservadoras y de oposición han sellado la historia política del país andino que defiende dos proyectos dispares y que a lo largo del tiempo ha atestiguado golpes de estado, asesinatos y gobiernos repentinos. Los defensores del orden dominante han visto con mucho recelo y cuestionamiento las políticas instrumentadas por Evo Morales, el presidente que conquistó las urnas en 2005 con un respaldo de casi el 54% y en las que resultó reelegido en 2009 con un apoyo del 64%.

La llegada de Evo Morales a la presidencia de Bolivia marcó un parteaguas en la historia del país, un hecho que difícilmente se puede entender sin la guerra del agua que dio lugar a una serie de protestas populares en Cochabamba en el año 2000 y que su principal detonante fue la privatización del abastecimiento del agua potable municipal bajo la distribución de la multinacional Bechtel, así como la guerra del gas en 2003 que tuvo como demanda principal abastecer el mercado interno antes de exportar gas al exterior. Esta efervescencia social tuvo impacto en el ideario político de Evo Morales, este líder sindicalista de los productores cocaleros que abanderó la nacionalización del negocio del gas, la lucha por mantener el cultivo de coca.

Evo Morales también promulgó una ley que permite al Estado revocar las concesiones mineras que en su mayoría se encontraban en manos privadas sin ningún tipo de indemnización para los titulares. Con esta medida, el gobierno boliviano prevé que se recuperen más de un millón de hectáreas de terreno y el 70% de las 2.454 concesiones mineras privadas que hay en el país. De igual manera, ha buscado avanzar en la reforma agraria, un tema pendiente en el país andino en el cual la tierra sigue concentrada en pocas manos y en muchos casos se queda sin explotar.

Bajo estas cartas credenciales es que Evo Morales busca una tercera reelección. De entrada un asunto que genera polémica debido a que la nueva constitución del 2009 no lo permite, porque limita a dos el número de mandatos consecutivos que puede ejercer el presidente. Mientras que la oposición muestra un rotundo rechazo a la reelección, el mandatario y su Partido Movimiento al Socialismo (MAS) se sustentan en el fallo que emitió el Tribunal Constitucional. Mismo que señala que se habilita la postulación de Morales, debido a que no se tomará en cuenta la primera gestión del presidente que inició en 2006, que se considera de la “era republicana” ya que la refundación del país se sella con la nueva del 2009.

Reelección de Evo pone en ‘tela de juicio’ al TCP. FUENTE: Economiabolivia.net

Bajo una estampida temprana la carrera electoral en Bolivia comienza. Evo Morales, quien busca sellar su legado hasta el 2020 ha fijado el 5 de octubre del 2014 como la fecha a celebrar elecciones esquivando la definición de plazos electorales por parte del Tribunal Supremo Electoral. Una vez más se confirma que los líderes de los países del ALBA utilizan el instrumento de la reelección para prolongar su estadía en el poder. Bolivia, Nicaragua, Venezuela y Ecuador han seguido fieles a sus prácticas.

BOLIVIA: EL MASTICADO DE HOJA DE COCA

La lucha por mantener la reivindicación cocalera en Bolivia atiende a un interés nacional y ancestral, los usos y costumbres de los pueblos indígenas como el masticado de hoja de coca que también ha sido utilizado como un activo dentro de la plataforma de política exterior del presidente Evo Morales. Una de sus mayores victorias diplomáticas fue cuando la ONU levantó el veto al uso cultural y medicinal de esta planta sellando el regreso de la Bolivia a la Convención Única sobre Estupefacientes de la ONU en enero del 2013. Con esta jugada la hoja de coca deja de ser penalizada y satanizada por parte de la comunidad internacional.

FUENTE: Americaeconomia.com

América Latina ya abrió un debate hemisférico sobre la problemática de las drogas y los escenarios alternativos, un tema clave de la pasada Cumbre de la OEA que se celebró en Guatemala. Naciones como Colombia, Uruguay, Chile y Guatemala atestiguan una serie de iniciativas que caminan desde la despenalización y discriminalización hasta la legalización de algunas drogas. México sigue avanzando en un debate que toma cada vez más fuerza, el último foro tricameral sobre el uso de las drogas al que asistió José Miguel Insulza, Secretario General de la OEA, quien señaló que la estrategia contra las drogas en América Latina ha sido equivocada.

Se celebró en Bolivia el “Día de la Coca” FUENTE: Eltiempo.com

Para Bolivia el sistema de control de drogas ha generado guerras y muerte en los países latinoamericanos, además de haber arrollado a culturales ancestrales que han utilizado algunas de estas plantas para uso medicinal. El masticado de hoja de coca en Bolivia es una práctica que durante muchos años recibió la espalda de la comunidad internacional, porque a diferencia de considerarla un “estupefaciente” la conciben como patrimonio cultural. Hay que recordar que Bolivia es el tercer productor mundial de hoja de coca, una planta sagrada utilizada por los pueblos indígenas desde la época del imperio inca y que ahora el Estado protege como factor de cohesión social promoviendo su revalorización, producción y comercialización, una activo establecido en la nueva constitución del 2009.

@RinaMussali

http://www.facebook.com/RinaMussali

 

Anuncios

PARAGUAY: LA TOMA DE PROTESTA DE HORACIO CARTES

Paraguay tiene una historia accidentada y turbulenta en materia democrática. Inestabilidad política, golpes de estado, juntas militares y luchas enconadas entre grupos han sido una constante a lo largo del tiempo. Justamente un episodio que enterró al país en una crisis política de mayores consecuencias fue la fácil destitución de Fernando Lugo en junio del 2012. El obispo-presidente que elegido democráticamente fue derrocado por las fuerzas conservadoras y los poderes fácticos haciendo regresar al Partido Colorado en Paraguay, ahora en manos del multimillonario empresario Horacio Cartes.

Fuente: laprensa.pe

La llegada de Horacio Cartes como presidente a Paraguay no puede comprenderse sin mirar lo que sucedió alrededor de la desbancada presidencial de Fernando Lugo. La primera figura en el país que dio por terminado a 61 años de dominio del partido Colorado en el poder y quien haya nacido en el seno de una familia disidente a la dictadura de Alfredo Stroessner. Mejor conocido como el “obispo de los pobres”, prometió un gobierno que trastocará las profundas bases del estado oligárquico, las injusticias relacionadas con la propiedad de la tierra y la brutal desigualdad económica y social que se multiplica y extiende.

La “crónica de muerte anunciada” parafraseando el título de la novela de Gabriel García Márquez sobrevino cuando la cúpula política aprovechó el traspié del presidente Fernando Lugo con la masacre de Curuguaty, en donde 17 personas resultaron muertas por un choque armado entre policías y campesinos. La tormenta perfecta que inició un juicio político “exprés” que no contó con el debido proceso y el derecho a la defensa del acusado y que pronto levantó la suspicacia de la comunidad internacional. De manera vertiginosa las fuerzas conservadoras, empresariales y oligárquicas arroparon al vicepresidente Federico Franco para convertirse en el nuevo presidente, aquella figura afiliada al Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) que en su momento le dio todo su apoyo a Fernando Lugo con la encomienda de “sacar” al Partido Colorado del poder.

FUENTE: La Razón

El juicio político que en esta ocasión se fraguó en cinco horas ha sido utilizada en muchas ocasiones en Paraguay. Fernando Lugo con su apuesta izquierdista representaba una amenaza progresista que ligada al acercamiento ideológico de Hugo Chávez en Venezuela despertaba temor en los círculos más íntimos del poder conservador, quienes veían con desconfianza la posibilidad de que Lugo buscara una enmienda constitucional que le permitieran reelegirse al estilo de los países del ALBA.  El hecho de haber tratado de implantar una cultura política distinta en el país despertó la furia de sus más acérrimos enemigos políticos que junto con fuerzas aliadas lo destronaron del poder, un rompimiento político-institucional que fue ocasionado por la élites políticas y no por el arrojo del ejército.

La destitución de Fernando Lugo generó una reacción en cadena por parte del mundo y de las instituciones regionales. El aislamiento internacional de Federico Franco se fraguó cuando la UNASUR y el Mercosur lo expulsaron de sus esquemas de participación de manera temporal y hasta que se celebraran nuevas elecciones. Mientras eso sucedía, Brasil, Uruguay y Argentina aprovechaban el “momentum” para deshacerse del bloqueo senatorial paraguayo que impedía la inclusión de Venezuela al bloque comercial.

2012: Paraguay expulsado del MERCOSUR hasta que tenga un gobierno democrático.

FUENTE: Youtube

La reincorporación de Paraguay al Mercosur y el ingreso de Venezuela al bloque regional sin el respaldo senatorial paraguayo serán sin duda, los principales dolores de cabeza del presidente Horacio Cartes en materia regional. La entrada de Caracas al Mercosur inclina la balanza del bloque comercial hacia la izquierda radical y favorece los intereses de Argentina. Sin embargo, el regreso del Partido Colorado a Paraguay y de la coalición de intereses conservadores y de derecha después de una fugaz alternancia cimbran al gobierno de Dilma Rouseff, el gobierno de Brasil que no pudo hacer muy poco para robustecer la izquierda paraguaya.

LOS FRENTES ABIERTOS DEL PARTIDO COLORADO

Horacio Cartes, quien ganó la contienda electoral del 21 de abril del 2013 con más del 45% de los votos, representa la carta empresarial del Partido Colorado y el resurgimiento conservador en Paraguay después de la apuesta izquierdista que representó Lugo y que los hizo perder el poder en 2008. Su afinidad política e ideológica seguramente marcaran el trazo de su política exterior: recuperar la credibilidad perdida y recomponer las relaciones con los países de la región tras la crisis política que el país vivió desde mediados del 2012. No obstante, hay una pregunta que inquieta de manera creciente: ¿Veremos a un Horacio Cartes más cerca del Mercosur o de su brazo competidor la Alianza del Pacífico?

FUENTE: Amambay

Se espera que después de la investidura de Horacio Cartes como presidente de Paraguay, el país se reincorpore al Mercosur. Sin embargo, el camino no ha estado exento de obstáculos. El presidente electo condicionó la restauración de las relaciones con Mercosur para que fuera Paraguay y no Venezuela el país que detentará la presidencia pro témpore del organismo regional. Cabe subrayar, que en la pasada cumbre del Mercosur que se celebró en Montevideo en julio de este año, Caracas asumió la presidencia semestral, un hecho que despertó el enojo de la clase política paraguaya que tendrá que contentarse con ocupar la presidencia del Mercosur tras el desempeño general de Venezuela.

Bajo este escenario, la política exterior paraguaya también se verá afectada por la política interna del país, misma que está dibujada por una clase política enfrentada y polarizada. Si bien, el Partido Colorado consiguió la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados y simple en el Senado, Horacio Cartes, bajo su condición de presidente electo tejió un pacto de gobernabilidad con las diferentes fuerzas políticas al inicio de una nueva legislatura. Pero fracasó al no haber podido lograr el respaldo de la Coalición de Izquierda Frente Guasú, encabezada por el expresidente Fernando Lugo.

Este acuerdo político que pretende avanzar en las reformas pendientes que enfrenta el país se antoja indispensable. Paraguay sigue siendo una nación que hasta ahora no ha podido superar su condición de atraso, permanece como una de las naciones más pobres y menos desarrolladas de América Latina, muy a pesar de que la previsión oficial del crecimiento para el 2013 es del 13%, el país con mayor crecimiento económico del Mercosur y de América Latina. Quizás, una bonanza que está relacionada con la recuperación del sector agrícola y el el aumento de la producción de la soja, el principal producto de exportación y uno de los grandes motores de la economía.

FUENTE: Mercatrade

Otro de los frentes abiertos que se le heredan al nuevo presidente será la inseguridad que se vive en la Triple Frontera entre Paraguay, Argentina y Brasil. Lavado de dinero, crimen organizado, narcotráfico, trata de personas y hasta sospechas de presencia de terroristas islámicos nos hablan de una frontera porosa y muy difícil de gobernar. Sin embargo, la agenda pendiente en la Triple Frontera no ha captado la atención urgente del Mercosur, este bloque de integración regional que está más ocupado en procesar los desencuentros políticos y conflictos recientes entre sus socios que priorizar la hoja de ruta de la integración económica subnacional.

FUENTE: IAR Noticias

@RinaMussali