EL ESPIONAJE DE CARÁCTER TRASNACIONAL

El tema del espionaje masivo de carácter trasnacional entró de lleno en la agenda pública mundial en este año. No porque sea un asunto nuevo de las relaciones internacionales, sino por las implicaciones que se detonaron a partir de saber quién fue el “soplón o delator” de los miles de documentos secretos sobre los programas de espionaje del gobierno de EE.UU. Las prácticas del espionaje y contraespionaje no son un quehacer exclusivo de las superpotencias o de los poderes globales, hoy es un asunto común y habitual que se ejercita entre todas las naciones del mundo, incluso entre amigos y aliados. Sin embargo, en este ocasión el emisor fue Edward Snowden, el excontratista de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de EE.UU; quien se encuentra en calidad de refugiado en Rusia.

FUENTE: Theguardian.co.uk

Edward Snowden nos reveló el interés desmedido que tiene EE.UU. de controlar la información y su capacidad de interceptar todo tipo de interacción que haga cualquier persona en el mundo que utilice las telecomunicaciones. La recolección y vigilancia de llamadas telefónicas, mensajes de texto, correos electrónicos, conversaciones y actividades en internet parece ser otra arista de la guerra por mantener la supremacía del hegemón mediante el control totalitario de la información. Justamente el monopolio de la información es otro modo clave del poder global y representa una ventaja competitiva para los países a la hora de tomar decisiones, pues es a través de ésta, que los poderes se arrogan el derecho de amenazar, manipular, intimidar y chantajear a millones de personas y de vulnerar la soberanía e independencia de los países.

Fue en nombre del terrorismo y de la seguridad que se le ha dado carta abierta a los servicios de inteligencia para vigilar a los ciudadanos de todo el planeta, una situación que se remonta a los ataques terroristas en contra de EE.UU. y cuando se aprobó la Ley Patriota que ampliaba los recursos del Estado para pelear en contra del terrorismo. No obstante y pese al escándalo global, EE.UU. seguirá utilizando estas herramientas porque las considera ineludibles, legales y eficaces para su seguridad nacional y para la tarea de protección de sus ciudadanos. Sin embargo, no toda la información que se recolecta está justificada por motivos de seguridad ¿Habría que imponerle un coto al espionaje masivo que se practica desde EE.UU?

Barack Obama, ha asegurado a la canciller alemana Angela Merkel que su país no está espiando las llamadas de su teléfono móvil y que “nunca ha tenido ni tendrá” esa intención.

Uno de los mensajes más claros que deja el caso Snowden es que bajo la era de la explosión de las tecnologías, EE.UU. practica la vigilancia de manera masiva. La potencialización y socialización de la vigilancia o bien como algunos autores la llaman la “democratización” de ésta y del nicho de negocios que representa su comercialización ha hecho que todos seamos vulnerables. Hoy todos podemos ser interceptados por la inteligencia militar, aunque los figuras del poder son presas de mayor atracción. En esta plataforma, hay que decir que participan muchos: países grandes, medianos y chicos tanto en su condición de países industrializados, emergentes o bien países menos adelantados y los ciudadanos en su mayoría como víctimas.

FUENTE:Olasonora.com

Otra de las cuestiones que ha traído a colación el espionaje masivo de EE.UU. es el tema de la colaboración entre agencias de inteligencia y servicios secretos. Entre amigos y aliados se espían y las tareas de contrainteligencia y contraespionaje se practican de manera tradicional. ¿Por qué? Porque en el juego de las relaciones internacionales no hay amistades sólo intereses que se hacen valer.

EE.UU. ¿AGUAS TURBULENTAS EN SU DIPLOMACIA?

¿Realmente tendrá un impacto en las relaciones de poder haber hecho públicas las estrategias de espionaje masivo realizadas por el gobierno de EE.UU.? Quizás, los efectos colaterales ya los estamos viendo con el deterioro de la imagen de EE.UU., un sentimiento antiestadounidense que crece en Europa y un cuestionamiento generalizado sobre la labor de las embajadas y misiones diplomáticas alrededor del orbe. Si bien el discurso público también está impactado y se han elevado de tono las declaraciones entre jefes de estado y gobierno, en realidad estos actos distan de tener mayores consecuencias.

Hemos dejado claro que Estados Unidos recoge información de inteligencia en el extranjero del mismo tipo de la que recogen todos los países: EU

En esta ocasión las filtraciones de Edward Snowden no han cambiado los patrones de cooperación trasatlánticas entre EE.UU. y Europa. Más allá de los enojos, reclamos y solicitud de explicaciones a Washington no se han tomado medidas más severas o represalias concretas en contra de la todavía primera potencia mundial, porque de hecho todos los países del mundo practican una agenda de espionaje y la misma Europa tiene miedo de próximas revelaciones.

FUENTE: Securityartwork.es

Ilustremos con el ejemplo de la Cumbre de la Unión Europea que tuvo lugar a finales de octubre en Bruselas. Los 28 países apoyaron una tímida declaración de protesta pese a que se activaron algunos grupos de trabajo para revisar las cooperación entre los servicios secretos con EE.UU., y se haya desatado un debate en la Eurocámara frente a una posible cancelación del acuerdo de transferencia de datos bancarios con Washington en la lucha antiterrorista. Así como examinar otro acuerdo llamado Safe Horbour, que regula la forma en como las empresas estadounidenses acceden a datos de los europeos.

No obstante las denuncias, la segunda ronda de negociaciones del Acuerdo Trasatlántico de Comercio e Inversión (TTIP) en Bruselas no fue cancelada, justamente el tratado de mayor importancia birregional, cuyo potencial alcanzaría la zona de libre comercio más grande del mundo con un aumento del PIB tanto de EE.UU. como de Europa. Es importante comentar que las negociaciones se pospusieron no como moneda de cambio a las tareas de espionaje sino debido al cierre del gobierno estadounidense mismo que ya se han celebrado y que tienen fecha de continuidad en Washington el próximo diciembre. Bajo este tenor, la vigilancia hacia España, Francia y las escuchas al celular de la canciller Angela Merkel, así como a millones de ciudadanos europeos no han todavía trastocado las bases de colaboración entre ambos aliados.

FUENTE: Elcomercio.pe

Espiada Dilma Rousseff, entre otros líderes internacionales, la mandataria suspendió una visita de estado que iba a realizar a Washington en octubre pasado. Calificada como una “violación” a la soberanía de su país y una “falta de respeto”, la mandataria sudamericana encabeza una iniciativa para que la ONU adopte una resolución para darle fin al espionaje electrónico y propone la realización de un foro mundial en abril del 2014 en aras de proteger el derecho de la privacidad de los individuos. Ahora los decisores en Brasil están haciendo todo lo posible para alojar datos de sus ciudadanos con proveedores locales y disminuir la dependencia de los consorcios de Silicon Valley.

 SEGURIDAD VERSUS LIBERTAD: TODOS SOMOS VULNERABLES

Las filtraciones de Edward Snowden han sacado a colación varios debates sobre los que debemos de reflexionar. Por una lado, el tema de la función social de los “soplones o filtradores” en aras de desvelar información secreta de interés público. Aquí hay un disyuntiva que atajar: el revelar información para beneficio colectivo pero a su vez faltando a la ley porque difundir información confidencial y clasificada como secreta es ilegal. Este es un asunto abordado por varios activistas dedicados a la defensa y promoción de la libertad de expresión como la organización Article 19 que tiene oficinas en México y otros lados del mundo.

FUENTE: Presseurop.eu

A lo largo de la historia se han cometido muchas violaciones a los derechos humanos y otras libertades fundamentales en nombre del propósito supremo de preservar y resguardar la seguridad nacional. Internet ha generado cambios en las formas de cómo la sociedad interactúa con el Estado, sobre todo porque la red de redes o la autopista de la información ha descentralizado el poder y ha democratizado la información que de manera simultánea el Estado busca monopolizar y controlar. Así como utilizarla de acuerdo al acomodo de sus intereses, pero ¿cómo proteger la seguridad nacional sin violar los derechos y las libertades fundamentales? ¿cómo resolvemos el tema de la transparencia y la rendición de cuentas de los Estados?

El tema de la privacidad y la seguridad de datos no está resuelto en el mundo de las telecomunicaciones. ¿Acaso no somos vulnerables todos los ciudadanos cuando impera la complicidad de grandes empresas y conglomerados de la información con el gobierno de EE.UU. para vigilar masivamente nuestras comunicaciones? La Agencia de Seguridad Nacional en EE.UU. ha tenido acceso directo a servidores de compañías como Google, Yahoo, Facebook, Apple, Microsoft, etc, desde los que han obtenido millones de datos y registros de sus usuarios.

FUENTE: Muycomputerpro.com

El revuelo causado por Snowden también le impone una serie de preguntas a los mexicanos ¿cómo estamos reaccionando ante el tema del espionaje masivo y las acciones de inteligencia desproporcionadas desde Washington? ¿nos debemos de resignar a ser vigilados y espiados o por el contrario debemos de apuntalar el derecho a la protección de datos personales? La misma Sigrid Arzt, Comisionada del IFAI pone el dedo sobre el renglón al señalar que el tema no es de interés público y que nos falta mucho por generar una cultura de protección de datos en el país, toda una paradoja cuando alrededor de 45 millones de mexicanos tienen acceso a internet.

@RinaMussali

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LOS NUDOS DE LA GOBERNANZA ECONÓMICA GLOBAL

El mundo atestiguó una nueva Cumbre del G20 en Rusia con la asistencia de Jefes de Estado y de Gobierno de las ocho economías más industrializadas del orbe (G8) y otros 11 países considerados clave por su posicionamiento geopolítico, económico y regional, (entre ellos economías emergentes) que en conjunto con la UE representan el 90% del PIB mundial, el 80% del comercio global y el 64% de la población del planeta. Un foro que refleja la nueva distribución del poder económico mundial, cuyo parteaguas se cimbró con la crisis financiera del 2008 y bajo la necesidad de sortear una reforma al sistema económico global para evitar incurrir en nuevos desbalances.

FUENTE: Color ABC

Los temas pendientes del G20 son muchos. Los desequilibrios fiscales y financieros siguen prevaleciendo y las perspectivas de crecimiento económico y desarrollo social son poco halagueñas tomando en cuenta el descalabro mayúsculo en la eurozona. La economía global continua bajo un transe delicado afectando las variables del empleo, el comercio y la recuperación de los países avanzados y ralentizando aún más el dinamismo de las economías emergentes. Si bien hay que reconocer que la UE ha demostrado avances en la adopción y aplicación del pacto fiscal y la creación del Mecanismo Europeo de Estabilidad, no dejemos de advertir lo que dio a conocer la Eurostat: la zona del euro salió oficialmente de la recesión registrando un crecimiento del 0.3% en el segundo trimestre del 2013, pero ello no quiere decir que se ha superado la crisis.

En medio de una gobernanza económica global endeble e incompleta, la Cumbre de Los Cabos en México logró la recapitalización del FMI por más de 450,000 millones de dólares, un ingrediente sustantivo para avanzar hacia la construcción de una nueva aquitectura financiera mundial. No obstante estas prioridades existe otra constelación de temas que surgieron en nombre de los intereses de las economías emergentes. Bajo las presidencias del G20 de Corea del Sur y de México, los temas del desarrollo y las demandas insatisfechas de los países menos adelantados ganaron terreno y cuestiones como el cambio climático, seguridad alimentaria, infraestructura y crecimiento verde se insertaron en la agenda.

Séptima cumbre del G20 en Los Cabos, Baja CA Sur, México. FUNTE: Loscabosjournal.com

México, el primer país latinoamericano en presidir los trabajos del G20 y el segundo país emergente en hacerlo también ha mostrado un fuerte interés por expandir el diálogo representativo de las naciones de América Latina y de otros países de África, considerando el enorme peso de los europeos. En su oportunidad, Chile y Colombia, así como Camboya y Benín fueron países invitados a participar durante nuestra presidencia. De manera paralela, México abonó hacia la inclusión del diálogo con otros actores de la sociedad como el sector empresarial, la academia, los jóvenes y la sociedad civil.

Los nudos del G20 residen en la búsqueda de consensos en temas difíciles y muy espinosos, donde se transan intereses, ángulos distintos y posicionamientos de los grandes poderes mundiales que están anclados a criterios geopolíticos, económicos, y a coyunturas determinadas. Muchos ponen en duda su eficacia, su falta de resultados y su debilidad como órgano no vinculante, aquel que no sanciona la falta de cumplimiento. ¿Debemos de repensar el trazo institucional del G20?

De manos de una economía emergente a otra es que la presidencia del G20 cambió de estafeta. En esta ocasión Rusia fue la protagonista principal de los temas pendientes de la gobernanza económica global. No olvidemos el posicionamiento que ha alcanzado el gigante de cuña zarista, aquel que participa como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, miembro del exclusivo club del G8 y los BRICS y mismo que presume su ingreso reciente a la OMC. Además, sus atributos de potencia energética y de mandamás nuclear se combinan para que Moscú pueda presumir su talla y peso en el escenario mundial.

FUENTE: wikipedia.org

Bajo su presidencia, Rusia ha enfocado sus esfuerzos para desarrollar medidas que alienten el crecimiento económico y la creación de empleo. Temas como la necesidad de acrecentar los financiamientos para las inversiones productivas, mejorar los sistemas de regulación, la confianza en el sistema económico mundial y transparencia de los mercados estuvieron presentes, al igual que la revisión de la estructura de gobierno del FMI y de la cuotas a distribuir en las economías emergentes.  En este tenor, hubo un asunto que robó cámara: la problemática de los paraísos fiscales.

Frente a un escenario de arcas vacías y de crisis de la deuda en la UE, los pequeños países han servido de refugio y protección de inversionistas y empresas que aprovechándose de esquemas normativos laxos evaden impuestos a los fiscos. Considerados por muchos como los “agujeros negros de la economía globalizada” estos reductos también son causa de pobreza, subdesarrollo y desigualdad. Tan sólo en Europa se pierde anualmente 1 billón de euros debido a la evasión fiscal, según José Manuel Barroso, presidente de la Comisión Europea, al tiempo que la OXFAM advierte que al menos 18.5 billones de dólares se ocultan en paraísos fiscales en todo mundo.

Los “Agujeros Negros” también son causa de pobreza, subdesarrollo y desigualdad. FUENTE: Web Islam

No perdamos de vista que gracias al secreto bancario algunas instituciones financieras no están obligadas a revelar el nombre de los dueños de las cuentas ni los activos que disponen, por ello los países del G20 han decidido librar la batalla contra los paraísos fiscales e imponer sanciones a los evasores y de esta manera aumentar los impuestos y la recaudación que a su vez, pellizca las actividades ilícitas del tráfico de estupefacientes, contrabando de armas, lavado de dinero y corrupción. Se trata de un tema espinoso que tendrá que enfrentar su más dura prueba a la hora de materializar las grandes dosis de voluntad política que deben mostrar tanto los países industrializados como emergentes.

 

LOS DESCALABROS ENTRE EE.UU. Y RUSIA

El G20, el foro de gobernanza económica mundial más importante de nuestros días se ha visto impactado por las relaciones difíciles y tirantes que se han desarrollado entre Rusia y EE.UU. Los reveses y las provocaciones se han dado en la esfera de la seguridad nacional de EE.UU. y en los embates de la política internacional. El caso de Snowden y la cancelación de una reunión programada entre Obama y Putin en el marco de la reunión del G20 en San Petesburgo fue prueba de ello y más adelante los divisores que se desarrollaron al calor de un posible ataque militar a Siria.

Barack Obama y Vladímir Putin. FUENTE: Cuba Debate

La presidencia de Rusia del G20 ha incrementado el ambiente de incomodidad y desconfiaza de Washington. La concesión de asilo temporal por parte de Moscú a Edward Snowden el ex contratista de la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. fue un acto que enfureció a la clase gobernante de la Unión Americana, quienes lo consideran un “fugitivo que pertenece a los tribunales de EE.UU. y no un hombre merecedor de asilo en Rusia”. El hecho de que Moscú tenga en su poder a la persona que haya desvelado la trama de espionaje masivo de las comunicaciones por los servicios secretos estadounidenses compromete la seguridad nacional de la todavía superpotencia.

Aquí una pequeña cronología del caso Snowden. FUNTE: La Razón

Los desencuentros entre los antiguos países rivales arrecian desde el momento que EE.UU. tiene que enfrentarse con el “hombre fuerte de Rusia”, Vladimir Putin que es considerado un jugador de primera talla en el orden geopolítico global. Precisamente, el gesto de asilo a Snowden reafirmó la independencia de su política exterior, fortaleció su imagen interna como líder nacionalista y desafió el poder decisivo que EE.UU. ejerce en el mundo. No obstante la catarsis bilateral con el caso Snowden, otros focos rojos también han estado presentes como el tema del controvertido programa nuclear de Irán.

“Snowden debe sentirse seguro en Rusia: Putin” FUENTE: Acento.com.do

Sin embargo, esta cumbre apareció desangelada y opacada por un tema que no estaba en la agenda oficial de trabajo: Siria, el más reciente dolor de cabeza entre Barack Obama y Vladimir Putin. Rusia es un aliado del presidente de Siria, cuenta con la base naval de la ciudad costera de Tartus y le vende armas al régimen de Bashar al Assad, mientras que EE.UU. respalda, financia y exporta armas junto con otros países occidentales a los rebeldes y opositores sirios. La misma Rusia con capacidad de veto en el Consejo de Seguridad y con la anuencia de China se han negado una y otra vez a condenar al régimen assadista y a sostener un ataque militar en contra de Siria.

FUENTE: Nuevaprensa.net

La encrucijada siria puso de cabeza la Cumbre del G20 en Rusia. Este foro de gobernanza económica global en el que formalmente no se discuten los temas de política internacional o de la agenda de seguridad colectiva global se vio forzado a alinearse a uno de los momentos de coyuntura más importantes del 2013 ¿Una lección para que el grupo de países más poderosos del mundo, incluyendo a las naciones emergentes, propicien reformas en el seno del G20?

@RinaMussali

EL ROMPECABEZAS SIRIO

La hora del cambio en el mundo árabe parece no llegar a buen puerto. Egipto, Libia, Siria y Túnez siguen enfrentando convulsiones políticas y sociales que no han materializado la anhelada estabilidad. La guerra civil desatada en Siria como consecuencia de la lucha entre el régimen de Bashar Al Assad y los movimientos rebeldes y de oposición colocan ante los ojos del mundo una primavera árabe accidentada, sangrienta, conflictiva y portadora de tragedias humanitarias.

FUENTE: Estudioshistoricos.com

Siria representa un acertijo en muchos sentidos. Una configuración interna basada en los pilares del régimen de Bashar Al Assad que encuentra eco en el liderazgo de la minoría alauita, quien controla los hilos del poder, el mando del ejército y la maquinaria económica al confrontar a la mayoría sunnita que ha estado descobijada de la toma de decisiones. Una segmentación étnica y religiosa que no se puede desvincular del panorama político que se ha recreado bajo una oposición fragmentada y con poca capacidad de interlocución internacional compuesta de diversas fuerzas islamistas, seculares, kurdos, exiliados, mercenarios y hasta jihadistas.

El presidente de Siria, Bashar Al Assad. FUENTE: Publico.es

La situación en Siria supera los determinantes políticos, económicos y sociales que se transan en su esfera nacional para inscribirse en una lógica de equilibrios geopolíticos internacionales de la que no puede escapar. Su posición geoestratégica despierta el interés de potencias globales y regionales, mismo que la convierten en un imán de intereses extranjeros que lo hacen sostener el arco que conecta al Norte de África, Medio Oriente y Europa, al mismo tiempo que cristaliza su cercanía al Golfo Pérsico y al Canal de Suez.

En el ajedrez sirio no solamente se apuntan los poderes de EE.UU, Francia, Rusia, China y Reino Unido sino hay actores de gran peso regional como Turquía e Irán. También las monarquías del Golfo Pérsico, entre ellas Catar y Arabia Saudita que se disputan entre una serie de intereses nacionales y regionales divergentes. Tan sólo tomemos como ejemplo la ecuación geopolítica que se detenta en Irán bajo la hegemonía del Ayatola Al Jamenei, quien busca fortalecer el régimen chiita en Iraq, empoderar el dominio de Hezbollah en Líbano, de Hamas en Gaza y por supuesto el régimen alauita de Bashar Al Assad en Siria.

Todavía no llega la tan anhelada paz y tranquilidad en Siria que convoque a una hoja de ruta para la efectiva transición política: frenar la cruenta guerra civil, decantar la redacción de una nueva constitución,  desmilitarizar a los diferentes grupos y convocar a elecciones generales. Quizás, antes de ello se tendrá que enfrentar otro penoso y deplorable episodio: la intervención militar de EE.UU y Francia sin el respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU, la OTAN y la Liga Árabe.

FUENTE: El Universal

SIRIA ¿UNA INTERVENCIÓN MILITAR AL MARGEN DE LA ONU?

Desde que se detonaron los acontecimientos tormentosos de la primavera siria, el mundo occidental ha estado calibrando la posibildad de una posible intervención. Planes, declaraciones, rumores y advertencias se han generado conforme el conflicto escala mientras se implementan medidas de acompañamiento oficiales como: sanciones económicas, presión diplomática, pero en el trasfondo financiamiento a las partes involucradas. No obstante, la matanza del 21 de agosto en la zona de Ghouta bajo el empleo de armas químicas colocaron al presidente Obama, galardonado con el Premio Nobel de Paz, ante un callejón sin salida.

La política exterior suave de Barack Obama que está vinculada al retiro de tropas de Iraq y Afganistán y a las finanzas públicas quebradas de Wahington construyeron un muro de cuatela para evitar a toda costa una intervención en Siria que pueda involucrar a la gran potencia. Sin embargo, la famosa “línea roja” de la que hizo referencia sostenidamente el presidente de EE.UU. pareció cruzarse ante el supuesto uso de armas químicas, mismas que obligaron al Pentágono a prepararse ante una posible intervención y arropar la credibiliad del hombre más poderoso del mundo. Sin embargo, los tambores de la guerra encontraron oídos sordos en el parlamento británico ante la incógnita que sigue sin respuesta: ¿Quién echó el gas sarín en Siria el pasado 21 de agosto, el gobierno de Assad o las fuerzas rebeldes, por cierto, éstas últimas financiadas por EE.UU. Francia y Turquía?

FUENTE: Ensartaos.com.ve

Los divisores de la comunidad internacional se palpan en el conflicto en Siria. La escalada militar se antojaba difícil de materializar ante la negativa de Rusia y China, dos países que tienen intereses encajados en Siria y que cuentan con capacidad de veto en el Consejo de Seguridad esquivando la condena del regímen de Assad. La venta de armas rusas, la condonación de parte de la deuda que Moscú sostenía con Damasco, la base naval rusa que se encuentra en Siria nos hablan de la esfera geopolítica rusa y de la política nacionalista de Vladimir Putin y su implacable posición de no plegarse a los intereses de la todavía superpotencia, una ecuación que también es compartida por Xi Jinping en China, quien se muestra muy interesado en contrapesar la influencia decisiva de EE.UU.

En julio de 2012 Rusia y China, bloquearon por tercera vez una propuesta de Resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, para imponer sanciones drásticas al gobierno de la República Árabe Siria. FUENTE: Diario Octubre.

En estos últimos meses los desatinos entre Obama y Putin escalan. El episodio “Snowden” que ofreció asilo temporal por parte de Moscú al ex contratista de la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. le valió de la cancelación de una reunión programada entre ambos presidentes en el marco de la Cumbre del G20 en Rusia. Sin embargo, lo que en el fondo se está transando en Siria es un choque de poderes. En este caso Vladimir Putin el “hombre fuerte” de Rusia juega con astucia las cartas geopolíticas que están respaldadas por un amplio apoyo popular que se dejo ver en las elecciones del 4 de marzo del 2012.

LAS DISYUNTIVAS DEL ATAQUE

Disuadir el empleo de armas químicas en el mundo y sacudir la ecuación siria parecen ser los objetivos que están guiando un posible ataque que ya se cocina en los centros de inteligencia de EE.UU. Una jugada que no tiene como ambición principal la caída de Bashar al Assad pero si forzar a un cambio en la correlación de fuerzas entre el régimen y los opositores que tal vez los obligue a negociar.

Las dudas corroen al establishment político en Washington. Después de un inminente y cantado ataque militar a Siria por parte de EE.UU. la iniciativa quedó congelada el fin de semana pasado, tras la decisión de Barack Obama de consultarla con los congresistas, pero ¿Se esperarán a los resultados de los inspectores de la ONU? ¿Qué dice Carla del Ponte de la comisión de investigación independiente de la ONU para Siria sobre el empleo de armas químicas? ¿Contamos con información alternativa a los tradicionales medios de comunicación occidentales que nos permitan hacernos de un juicio más equilibrado?

El destino del ataque a Siria, en manos del Congreso. Es importante mencionar que el 44% de la población estadounidense no está de acuerdo con la intervención. FUENTE: Elmundo.es

Mientras que los forcejeos políticos llegan al congreso de EE.UU. tras el receso de verano, los dilemas del ataque se disputan entre su posible alcance y efectividad. Al parecer un “ataque limitado” es la primera opción que se barajea por parte de los escasos países que apoyan la escalada militar y se piensa que no debe durar más de tres días. Según el diario The New York Times, los ataques pudieran lanzarse con misiles guiados desde el mar y estarían dirigidos a objetivos estratégicos, lo que descarta la inclusión de tropas terrestres en Siria, en contraste con lo que sucedió en las intervenciones de Iraq y Afganistán que, por cierto, han sido muy castigadas por la opinión pública estadounidense y por un presupuesto que hoy no se puede erogar.

FUENTE: Blogs ABC

Otra disyuntiva del ataque sería la posición tan incómoda que tendrá que soportar EE.UU. y en su caso Francia de tener que luchar del mismo lado que Al Qaeda, esta red terrorista que se presume también lucha en contra del régimen chiita en Siria. Ahora dos acérrimos enemigos bajo el mismo bando tendrán que abonar hacia el debilitamiento del régimen de Bashar al Assad y conquistar posiciones favorables para los grupos opositores y rebeldes.

FUENTE: Isla Visión.

Los riesgos son muchos. Tentar la región más inestable y peligrosa del mundo puede abrir muchas posibilidades y encender las alarmas del peligro y la violencia en el Medio Oriente ¿Podrá escalar el conflicto o se quedaría ahí estacionado y contenido? ¿Podrá haber represalias de Siria y de sus aliados en contra de objetivos estadounidenses, por ejemplo en Israel?

@RinaMussali

¿HACIA UN NUEVO ORDEN ENERGÉTICO MUNDIAL?

La seguridad energética ha sido un tema pivote de las relaciones internacionales. Bajo una distribución desigual y asimétrica de recursos, la gran mayoría de los países del mundo buscan cubrir su demanda de energéticos y formular políticas exitosas para drenar bienestar sobre su población. Esto puede ser difícil de alcanzar pues se construye sobre la base de las particularidades y experiencias de cada uno de los Estados involucrados. La historia, idiosincrasia, visión estratégica, fortalezas, vulnerabilidades y coyunturas son todas ellas rasgos característicos para construir la anhelada seguridad energética; pero, ¿será posible conseguirla sin entender la revolución energética que está teniendo lugar en el siglo XXI?

FUENTE: Animalpolitico.com

La prospectiva energética ha cambiado de manera significativa en los últimos años. Estudios y pronósticos señalan que la teoría de la escasez o fin de la era petrolera no se cumplirá y que los hidrocarburos seguirán siendo la principal fuente de energía, por lo menos para las décadas siguientes. Hoy es posible escuchar que crecen las estimaciones sobre los límites de producción de las reservas de petróleo y gas natural, al incluir los efectos de la revolución tecnológica que se vive en la actualidad. De forma paralela pierde peso la hipótesis del “petróleo barato”, pues se requiere una mayor inversión para explotar pozos más profundos y financiar técnicas más costosas. Al parecer el petróleo de mayor accesibilidad ya se ha extraído y nos tendremos que adaptar a la era de los fósiles caros.

Todo lo anterior da entrada para pensar que nuevos sismos energéticos continúan ocurriendo alrededor del mundo. El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) estima que Estados Unidos se convertirá en la nueva Arabia Saudita del planeta. En un informe reciente señala que América del Norte, bajo el liderazgo de EE.UU. y Canadá, será la nueva locomotora de la energía mundial, gracias a los enormes descubrimientos de reservas de recursos no convencionales, como las de aceite y gas de lutitas y las arenas bituminosas; las cuales ya están impactando el juego de las relaciones internacionales. De continuar estas valoraciones nuestro vecino del norte será el mayor productor de hidrocarburos del mundo antes de terminar la década; un hecho que se refleja en la caída de sus importaciones, las cuales fueron en 2013 inferiores a las de años anteriores.

FUENTE: Imco.org

Ahora, después de miles y miles de años, los enormes depósitos de energía sin explotar ya pueden ser activados y aprovechados debido a nuevas tecnologías de perforación horizontal y otras técnicas que se aplican en rocas y aguas profundas; las cuales se encuentran desbloqueando el mercado energético y volcando su enorme potencial. El nuevo boom petrolero tendrá como piedra angular los determinantes de la tecnología de punta, la innovación, el conocimiento, así como la gestión del talento y los recursos humanos, y no tanto la caracterización geológica de los yacimientos petroleros; que durante muchos años dictaron las fortalezas y atributos de los supuestamente países “bendecidos” por la naturaleza.

La revolución energética que tendrá epicentro en EE.UU. generará una catarsis en los determinantes de la geopolítica y del equilibrio mundial, pues una posible suficiencia petrolera estadounidense podría cambiar los incentivos para mantener la guerra o la paz. La cuestión remanente es si seguirán existiendo guerras por el petróleo al reducirse la dependencia de la Unión Americana con el Medio Oriente o si subirá el posicionamiento de países como Canadá y Rusia que cuentan con enormes reservas de arenas bituminosas. Al final del día todo parece indicar que se acerca un desaire para los países de la OPEP, como Irak o Libia, que han sido víctimas de convulsiones políticas recientes.

OPEP, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEC, The Organization of the Petroleum Exporting Countries) es una organización internacional que agrupa a la mayoría de los principales Estados exportadores de crudo. FUENTE: RIANOVOSTI

El debate sobre la reforma energética en México

Nuestro país ya está inmerso en el debate de la reforma energética. La clase gobernante, los partidos políticos, el sector privado, los medios de comunicación y otros actores de la sociedad civil han presentado distintas opiniones sobre la reforma energética que presentó el gobierno el pasado 12 de agosto. Ciertamente esta discusión de juicios se centra en los puntos más álgidos de una propuesta que está relacionada con el dominio de la nación sobre sus recursos naturales, la participación de los privados en la exploración y extracción de los hidrocarburos, el fortalecimiento de PEMEX y la dinámica industrial que se debe impulsar. Sin embargo, surge una pregunta que valdría la pena no evadir: ¿en qué contexto mundial se inscribe esta reforma en México?

Pemex no se vende ni se privatiza, aclara Enrique Peña Nieto, presidente de México. FUENTE: Azteca Noticias

El debate levanta pasiones, sospechas y aspiraciones que están ligadas a nuestra historia política e identidad nacional. Siendo uno de los temas más sensibles del colectivo mexicano y de mayor politización, es necesario asegurarnos de que también sea un debate de modelos, de comparativos internacionales, de experiencias exitosas y de aprendizajes clave de lo que ha funcionado y a su vez revertido el mundo. Esto despierta a su vez nuevas preguntas acerca de nuestra capacidad para rebasar el debate político-ideológico y mirar lo que sucede más allá de nuestras fronteras.

La espinosa reforma energética en México no se puede deslindar de las tendencias mundiales, pues la revolución del shale oil y shale gas en EE.UU. también debe ser considerado un asunto de política interna de nuestro país. Ante la apuesta cada vez menos hipotética de que nuestro vecino del norte y principal socio comercial alcance la autosuficiencia energética debido a la mayor producción de hidrocarburos no convencionales, ¿qué pasará con nuestras ventas petroleras dirigidas hacia dicho país y las cuales representan el 85% del total vendido? ¿Estaríamos obligados a buscar otros mercados para nuestras exportaciones de hidrocarburos?

EPN mensaje a la nación sobre reforma energética.

FUENTE: Youtube

Desafortunadamente, México no se ha podido enfilar en la revolución energética que ocurre en el resto de América del Norte, lo que seguramente agrandará nuestro nivel de asimetrías y disparidades. Aunque estudios recientes han posicionado a nuestro país como el séptimo lugar en reservas de shale oil, para ser aprovechados requieren de una reingeniería del sector energético y de un marco legal distinto. Las señales de la crisis pasan también por una reforma a PEMEX y por un nuevo modelo de gestión que libere sus restricciones operativas, financieras y de inversión; eliminando las estructuras de corrupción que han afectado al monopolio estatal. La rectoría del Estado no debe ahogar las posibilidades de atraer más inversión, tecnología y conocimiento, pues todo ello tendría repercusiones negativas en la política industrial del país.

FUENTE: Revistapetroquimica.com

El tema de la energía es un tema de poder, riqueza y de seguridad nacional. Puede ser tanto una fuente de cooperación como de conflicto, pero nunca debe desacreditarse su valor como palanca del desarrollo y bienestar. Sin embargo, el tema energético en México debe pasar por el filtro de la política exterior y del trabajo diplomático. Será necesario replantear una aproximación hacia la nueva ecuación energética mundial, anticipando nuestros intereses frente a la evolución del mercado internacional, y sin descuidar que es posible abonar a la diversificación económica y comercial a través de los hidrocarburos. No olvidemos que el oro negro sigue siendo una arma poderosa de política exterior.

@RinaMussali

HIROSHIMA Y NAGASAKI: EL INICIO DE LA ERA NUCLEAR

La premisa de que el “siglo XX no puede entenderse sin Hiroshima” encuentra eco al haberse producido el lanzamiento de la primera bomba atómica contra seres humanos en Hiroshima y tres días después en Nagasaki, Japón por parte de EE.UU; el gran triunfador de la Segunda Guerra Mundial, el acontecimiento global de mayor trascendencia por sus implicaciones políticas, económicas, militares, geográficas y humanitarias que cedieron paso a un nuevo orden internacional.

FUENTE: Fistro.com

Bajo la llegada de la era nuclear; las relaciones de poder, prestigio y seguridad entre los estados ya no serían las mismas. El equilibrio de fuerzas y la igualdad de condiciones se verían afectados radicalmente por la “política atómica” que sería transada como el nuevo instrumento de dominio, hegemonía e influencia en el terreno de las relaciones internacionales. Utilizada con gloria y renombre por parte de las potencias para asegurar su defensa frente a las amenazas externas, obtener posiciones jerárquicamente ventajosas y elevar sus capacidades de negociación ante posibles naciones aliadas y enemigas.

Bombardeos atómicos sobre Nagasaki y Hiroshima. Fuente: recursosacademicos.net

La carrera armamentista que se desató entre EE.UU. y la ex Unión Soviética fue uno de los mayores legados del nuevo orden internacional que se desarrolló al calor de las alianzas militares de la OTAN y el Pacto de Varsovia. La era bipolar que aceleró la marcha de los programas nucleares de las dos superpotencias antagónicas también habilitó de manera simultánea la divisa de la “disuasión nuclear”, que sirvió como un mecanismo bisagra de autorregulación y equilibrio y no de destrucción masiva y automática entre las potencias. No en vano algunos teóricos de las relaciones internacionales han reseñado al mundo bipolar como el periodo más largo de estabilidad en las relaciones entre las grandes potencias del siglo XX.

El mismo Miguel Marin Bosch, el diplomático mexicano experto en temas de desarme (también secretario privado del Canciller Alfonso García Robles) señala en uno de sus múltiples escritos que si bien los expertos calculan que los ocho estados poseedores de armas nucleares -EE.UU, Rusia, Reino Unido, Francia, China, Israel, India y Pakistán- han construido un total de alrededor de 130,000 bombas nucleares desde 1945, hasta ahora sólo dos se han hecho estallar.

FUENTE: Facebook/Guerra Fría CSF1

LOS ESTADOS NUCLEARES AGREGADOS O DE FACTO

Después de 68 años de los acontecimientos en Hiroshima y Nagasaki el mundo vio proliferar la división entre los estados nuclearizados y no nuclearizados. Una fricción cocinada por los privilegios políticos, militares y estratégicos que se reservaron un puñado de países y que se reflejaron en los principios del Tratado de No Proliferación de la ONU (TNP).  Si bien todos los países pueden utilizar capacidad nuclear con “fines pacíficos” (un derecho resguardado por el mismo tratado) las semillas de la discordia se han sembrado por la existencia de un régimen nuclear asimétrico e inequitativo que sólo permite que los cinco países ganadores de la Segunda Guerra Mundial y otros a título discrecional puedan poseer armas nucleares y programas con objetivos militares.

TNP: Tratado de No Proliferación Nuclear FUENTE: Universidad de Pittsburgh

Con el fin de la guerra fría y la caída del muro de Berlín, el mundo atestiguó una nueva era de proliferación nuclear. Se ponía en evidencia que el TNP resguardaba una formula discriminatoria e insostenible que se venía acompañando de pocos avances en la agenda del desarme global y que las potencias nucleares tradicionales difícilmente podían limitar o restringir las capacidades de otros estados bajo los indicios de una carrera sin fin. Más grave aún, el hecho de que una parte de la tecnología y materiales utilizados por los estados nucleares convencionales estaba siendo desviada hacia terceros países lo que ponía en duda el régimen de no proliferación nuclear.

El acceso a la tecnología nuclear a un número creciente de estados dio lugar a las nuevos países nucleares que han surgido al margen del Consejo de Seguridad de la ONU y de los países ganadores de la Segunda Guerra Mundial. Se añaden a la lista países como India, Pakistán, Corea del Norte e Israel que se sospecha que no limitan sus programas nucleares con fines pacíficos, científicos y energéticos. Una carrera nuclear que se ha expandido por el mundo multipolar y que está anclada a la escasa voluntad política que muestran las potencias nucleares para favorecer un desarme completo y generalizado.

La ONU ha sido pieza clave en el esfuerzo titánico del desarme y del control internacional eficaz. Épocas de optimismo y entusiasmo le han seguido años de oscuridad, estancamiento y escepticismo que ahora están asociados a la crisis del multilateralismo que padece. No obstante, la impaciencia de la comunidad internacional y de otros actores como las organizaciones no gubernamentales, las instituciones humanitarias y la sociedad civil para presionar hacia avances cualitativos en materia de desarme pudiera encontrar en la unión de todos los países no nucleares (que somos la inmensa mayoría) la llave para aislar y acorralar a los países más poderosos.

FUENTE: InfoPuntual

La poca disposición y voluntad de los estados nucleares convencionales se suma a la renuencia de los países nucleares agregados o de facto para avanzar hacia el régimen de no proliferación. Tan sólo veamos lo que está sucediendo con el Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares (CTBT), el tratado que se abrió a su firma en la ONU en 1996. Este tratado que busca cesar los ensayos nucleares en la atmósfera, el espacio y bajo el agua ha sido firmado por más de 180 países, no obstante la disposición de su entrada en vigor requiere de la firma y ratificación de los 44 Estados que se indican en el anexo 2 del Tratado. Ni EE.UU. y China que tienen capacidad nuclear lo han ratificado, al igual que India, Pakistán y Corea del Norte que ni siquiera lo han firmado.

FUENTE: ihro.org.pk

@RinaMussali

LAS CLAVES DE LA RELACIÓN MÉXICO-CANADÁ

El 8 y 9 de julio se llevó a cabo en la Ciudad de México una reunión que revisó la Alianza México y Canadá. Una oportunidad para revisar las claves de una relación que ha crecido de manera impresionante en los últimos años pero que le ha faltado vitalidad y rumbo estratégico por parte de ambos gobiernos. Romper la inercia y dinamizar los vínculos entre México y Canadá parece ser la gran consigna de una relación bilateral positiva pero que no ha alcanzado su punto de esplendor.  Un potencial desaprovechado e inexplorado es la conclusión a la que llegan la mayoría de los expertos y estudiosos que abordan desde distintos puntos de vista esta relación, activistas que provienen del ámbito de gobierno, sector privado y académico de ambos países.

El primer ministro canadiense, Stephen Harper y Enrique Peña Nieto, presidente de México en el noveno encuentro anual de alianza con Canadá. FUENTE: NTR

A casi 70 años del inicio de las relaciones diplomáticas entre México – Canadá ¿Cuáles son las fortalezas y debilidades de esta relación que se expresa en el ámbito bilateral, regional y multilateral? ¿Cuáles son las prácticas de éxito o modelos a replicar de la relación México-Canadá? ¿Cuáles son los principales impedimentos para elevar el nivel de esta relación que ha estado marcada muchas veces por el descuido y enfriamiento? A primera vista podemos señalar que se trata de una relación multifacética y multivariada y que ha venido creciendo de manera importante a partir de 1994, fecha en la que se firmó el TLCAN entre México, EE.UU. y Canadá. Una relación que toca además de los aspectos económicos, energéticos y comerciales, la agenda político-institucional, así como la de seguridad y de política exterior.

En la esquina superior derecha vemos a Carlos Salinas de Gortari, George H. W. Bush y Brian Mulroney en la firma del TLC en 1994. FUENTE: El Economista.

Para Isabel Studer, fundadora del Centro para el Diálogo y Análisis sobre América del Norte en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), los intercambios económicos eran prácticamente inexistentes antes de la firma del TLCAN. Entre 1993 y 2000, el valor del comercio bilateral se multiplicó por cinco, pasando de alrededor de 4,000 millones de dólares a casi 22,000, siendo Canadá el segundo mercado de exportación de México después de EE.UU; mientras que México es para Canadá el quinto mercado de exportación después de la Unión Americana, Reino Unido, Japón y China. Las cifras también nos señalan que Canadá es la cuarta fuente de inversión extranjera directa en México y que su cartera está distribuida en sectores como las finanzas, seguros, industria automotriz, aeroespacial y minería, entre otras.

Si bien el TLCAN ha sido el puntapié que ha permitido despegar notablemente las relaciones económicas y comerciales entre ambos países, también ha hecho que México se haya convertido en la relación más importante que Canadá tenga con el resto de América Latina. Ha sido la puerta de entrada a millones de productos canadienses que buscan diversificar su comercio de EE.UU. y que pueden utilizar la extensa red de TLC que México tiene suscrito con más de 44 países. Precisamente, Canadá se ha beneficiado del Acuerdo Global que México tiene pactado con la Unión Europea (UE), pues hasta ahora, los canadienses no han concluido las negociaciones de un esquema de comercio preferencial con el viejo continente.

FUENTE: Protocolo: Foreign Affairs and Lifestyle.

Quizás vale la pena mencionar el mensaje que deja Carlos Represas, presidente para Latinoamérica de la empresa aeroespacial Bombardier en México y Oscar Vera, asesor económico sobre la relación México-Canadá: “La relación ha florecido de manera espontanea e inusitada en los últimos años pero no se ha contado con una estrategia concertada al más alto nivel político. Se requiere poner en sintonía los esfuerzos gubernamentales, empresariales, tecnológicos, financieros y comerciales para que se traduzca en una verdadera alianza estratégica”.

Uno de los instrumentos más innovadores de esta relación multivariada y multifacética ha sido el establecimiento de la Alianza México-Canadá (2004) que revisa temas en torno al comercio, inversión, energía, medio ambiente y capital humano, entre otros. Sin embargo, hay que señalar que los asuntos de seguridad también han impactado negativamente la agenda de competitividad de América del Norte, pues después de los ataques terroristas del 2001 en EE.UU; la práctica económica de la región tuvo que quedar aparejada a los criterios establecidos por la superpotencia herida y vulnerada.

Todo un cúmulo de experiencias positivas y novedosas forman parte del portafolio bilateral México-Canadá. Sin embargo, también hemos atestiguado mayores descalabros que denotan falta de voluntad política y liderazgo como aquel relacionado con la imposición de visas por parte de Canadá a México. Un evento vinculado al incremento notable de las solicitudes de asilo procedentes de mexicanos. Dejemos que el tiempo haga su trabajo y no perdamos de vista que México estrena un nuevo embajador en Canadá ¡Los múltiples retos que tendrá que enfrentar Francisco Suárez Dávila!

En entrevista con Once Noticias, el Embajador Fernando Suárez Dávila habla sobre la Alianza México – Canadá.

FUENTE: YouTube

AMÉRICA DEL NORTE ¿ENTRE EL BILATERALISMO Y/O TRILATERALISMO?

Las relaciones México-Canadá no se pueden entender si las descontextualizamos de la integración de América del Norte. El tema de la relación bilateral pasa por la necesidad de preguntarse a 20 años de la firma del TLCAN ¿Qué es la comunidad de América del Norte y qué quiere ser en el siglo XXI? ¿Tenemos el interés de expandir la relación trilateral o mejor escogemos la vía que más hemos utilizado y nos hace sentir cómodos la cooperación bilateral para sortear los problemas de la región?

El futuro de América del Norte pasa por la relación México-Canadá. Sin embargo, el espinoso tema del vecino común ha nublado en muchas ocasiones nuestra capacidad proactiva para dinamizar las relaciones bilaterales. Tanto México como Canadá encuentran en EE.UU. su vecino más importante y relaciones altamente complejas y asimétricas que obstruyen el desarrollo de las potencialidades de la relación bilateral. Por otro lado, EE.UU. la todavía superpotencia mundial, está muy atosigada con asuntos de carácter geopolítico y estratégico global y con la crisis económica que no le permiten despuntar y que han hecho descuidar y postergar las prioridades trazadas por la relación trilateral.

Entre muchos otros, hay tres asuntos pendientes que siguen preocupando en la comunidad de América del Norte y que roban la atención desde el punto de vista mexicano. Las sendas dispares para cultivar el “trilateralismo” optando más bien por apostarle a la “relación especial” entre Canadá y EE.UU. o bien la relación entre México y EE.UU; y dejando de lado la aspiración teórica y práctica de seguir construyendo una auténtica comunidad regional. Las negociaciones individuales con nuestro vecino compartido tampoco nos van a llevar a enfrentar con mucho éxito un segundo desafío: la pérdida de competitividad de nuestra región frente a otros participantes de la economía mundial, una agenda hasta ahora relegada a diversas causas, coyunturas e intereses de corto plazo.

FUENTE: Rebelion.org

Así como México debería de ser uno de los países más interesados en defender el “espíritu trilateral” de la integración con EE.UU. y Canadá y evitar la desunión de América del Norte, la cuestión de las asimetrías entre los tres países también se ha convertido en un puntal desfavorable para nuestro país, el eslabón más débil de esta cadena. Desde un principio el TLCAN no consideró fondos de cohesión al estilo Unión Europea (UE) para apoyar la nivelación de sus socios menos desarrollados y con ello se afianzó el estigma de que México era el patio trasero de EE.UU. Sin embargo, a 20 años de la firma del TLCAN, la voluntad política no se ha movido para enfrentar este gran pendiente que nos resta peso y talla en el mundo.

Hay varias evidencias que nos señalan que no prevalece el interés por construir una verdadera comunidad de América del Norte. El TLCAN ha sido un punto de partida en este largo recorrido pero los divisores y la falta de liderazgo estratégico se han apoderado de los dispersores de esta relación trilateral. La última de ellas: la decisión de EE.UU. de excluir a México y Canadá de las negociaciones para construir una especie de TLC con la UE ¿En verdad prevalece la Comunidad de América del Norte cuando EE.UU. decide no invitar a sus socios estratégicos?

FUENTE: Nuklear Noticias

 @RinaMussali